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Refranero de BARCEO y BARCEÍNO
Para acceder a LAS ARRIBES desde Vitigudino, nada más coger la “Carretera de Aldeadávila” SA-314 nos encontramos con las localidades hermanas de Barceo y Barceíno.
BARCEÍNO
En Barceíno no hay un buen camino, pero sí buenos cochinos.
Como pueblo pequeño, sus caminos de comunicación con otros lugares cercanos son muy malos, sin embargo, en sus montes siempre se ha mantenido un excelente ganado de cerda. Si bien, se denota una segunda intención.
El gentilicio de los habitantes de BARCEO es: barceinenses, moscos.
BARCEO
Barceo en una colina, Barceíno en una hondonada,
Las Uces en la llanura y Sanchón en la vaguada (de la Ribera).
La característica geográfica de cada lugar queda descrita perfectamente por la versificación.
Barceo y Barceíno son dos lugares, que de lejos parecen dos muladares.
Otro ejemplo de ridiculización por parte de las entidades mayores.
De Barceo a Barceíno es muy corto el camino; (o está muy mal el camino).
Afirmaciones totalmente ciertas, no exentas de crítica.
Los de Barceo son pocos y feos.
Simple juego de palabras.
Su gentilicio: barcenses, barzosos.

La calle Maderos de Aldeadávila, con su característico empedrado, muy típico de este pueblo ya desde el s.XVIII. Hoy bajo una capa de hormigón (Foto de Asunción y Oficina Turismo de ALDEADÁVILA).

Ruta Vitigudino- Arribes por la SA-314
La comarca de Vitigudino lucha contra el desempleo
La comarca recibe 84.000 euros de la Junta para contratar a parados
- La Junta de Castilla y León distribuirá 84.000 euros entre los tres municipios de la comarca con más de mil habitantes, Vitigudino, Lumbrales y Aldeadávila de la Ribera.
En concreto, Vitigudino recibirá 44.000 euros, mientras que Lumbrales percibirá 23.518 y Aldeadávila los 16.681 euros restantes. Los tres alcaldes reconocen que el dinero que les corresponde a cada uno no permite realizar grandes proyectos, pero “siempre es una ayuda”. El regidor de Vitigudino, Julio Santiago, explica que aún no está decidido en qué proyectos participarán los obreros empleados con este dinero, pero que en todo caso serán trabajos de mantenimiento. / JUAN CARLOS HERNÁNDEZ/ELADELANTO”
“Este dinero forma parte del Programa de Apoyo al Empleo local del Ejecutivo regional, mediante el que se quiere contribuir a combatir los efectos de la crisis en las entidades locales, favoreciendo la contratación de desempleados inscritos en las oficinas del Ecyl como demandantes de un puesto de trabajo.”
La crisis económica se está cebando en el Oeste de la provincia salmantina, donde localidades como Aldeadávila cuentan ya con 90 personas inscritas en las oficinas de desempleo, así que esta ayuda será muy bien recibida.
Refranero de Encinasola de los Comendadores (Salamanca)

La matanza típica, Alejandro de ALDEADÁVILA. Cortesía Oficina de Turismo de ALDEADÁVILA
Continuamos con el refranero salmantino, esta vez la típica población de ENCINASOLA DE LOS COMENDADORES.
Barreras en un teso, corral de cabras, Encinasola en un llano, jardín de damas.
Es el pueblo de Encinasola ciudad de pocos vecinos, el cura guarda las cabras y el sacristán los cochinos.
La demografía actual de LAS ARRIBES (Censo de 2009)



Recientemente el INE (Instituto Nacional de Estadística) ha publicado los últimos datos del censo del año 2009 (datos a 28 de diciembre), municipio a municipio.
Como ya se evidencia desde la década de los años 70 el envejecimiento de la población, el decrecimiento natural y la emigración son los factores presentes desde hace 4 décadas. Todas las poblaciones, en este siglo XX piereden población en términos cuantitativos, aunque en los dos últimos años ciertos municipios se mantienen activos e incrementan actividad y población.
Donde sí se nota un cambio en estos cuatro últimos decenios es en los sectores activos y que aportan población trabajadora: así los tradicionales sectores de la economía primaria (agricultura y ganadería) han perdido peso hacia unos sectores terciarios más acordes con la tendencia de los países más desarollados, siendo el motor económico de determinados pueblos el turismo, la gastronomía y pequeñas industrias artesanales de productos de gran calidad: aceite de oliva, vinos DO Arribes, quesos DO, cerezas, frutas, étc.
Artículo de Miguel Corral en Tribuna de SALAMANCA, día 5 de enero de 2010
El partido jurisdiccional de Vitigudino, integrado por 54 municipios, además de Almendra, localidad jurídicamente adscrita a Ledesma, ha perdido en los últimos 10 años una población de 4.319 habitantes, lo que supone un descenso demográfico superior al 18% al pasar de 23.539 habitantes censados en 1999 a los 19.220 registrados a uno de enero de 2009, según recogen los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística y que fueron publicados el pasado 29 de diciembre.
De acuerdo a un estudio realizado por TRIBUNA, uno de los motivos principales es el bajo índice de crecimiento vegetativo, es decir la diferencia entre nacimientos y defunciones en este periodo. Según datos extraídos del INE, entre los años 2002 y 2006, la comarca registró 343 nacimientos por 1.682 defunciones lo que deja el índice en un decrecimiento natural de 1.336 personas, además de situar en este territorio una tasa de envejecimiento con un 40,49% de personas mayores de 65 años, casi el doble respecto a la media de Castilla y León, y el triple frente al resto del país.
En cuanto a datos significativos de esta última década, pasaron al club de menos de 100 habitantes cinco municipios más que conforman una lista con 12, casi el 20% de los municipios que integran la zona oeste. El último en pasar a engrosar esta lista negra fue Cerezal de Peñahorcada, actualmente con 96 habitantes, aún muy distante de Espadaña, el municipio de menor número de vecinos con 41 personas, y en ambos casos con un índice de mayores de 65 años superior al 65%.
Entre los descensos más significativos en esta última década, figura Aldeadávila con una pérdida de población del 27%, que pasó de 1.907 habitantes a 1.395. También, con una pérdida del 20% está La Fregeneda al contar con 445 personas de las 555 que tenía en 1999. En este mismo periodo Lumbrales perdió 319 habitantes y Vitigudino 245, estancándose en 1.949 y 2.887 respectivamente. Otra localidad con importante pérdida de población ha sido Villavieja de Yeltes, que pasó de los 1.114 en 1999, a 939 habitantes a uno de enero de 2009. Descensos sensibles también se produjeron en Hinojosa de Duero y Villarino con 111 y 121 habitantes, reflejando el padrón de hace un año 741 y 961 habitantes.
En cuanto al envejecimiento de la población, además de Cerezal de Peñahorcada y Espadaña que copan el ránking, en La Peña el 55% de sus habitantes está por encima de los 65 años; en Mieza, un 50% de su población; en La Fregeneda, un 47%; en San Felices de los Gallegos, un 45%, y en Pereña, en un 44%.
Excepto años esporádicos como el anterior en el caso de Aldeadávila, donde se ha contrarrestado de manera notable el número de defunciones con nuevos nacimientos, las medidas llevadas a cabo por los ayuntamientos para fomentar la natalidad apenas han dado frutos, pues el decrecimiento vegetativo es más que evidente con tasas cercanas al 9%. Pero estos números son aún más alarmantes si se toma como referencia la década de los 70, momento en el que el número de habitantes en la zona era de 38.275 personas. Otro de los datos relevantes es el escaso índice de población tres veces inferior al de la provincia con una tasa de ocho habitantes por kilómetro cuadrado.
El artículo del periodista Miguel Corral se basa en la comparativa demográfica en los 10 últimos años: 1999-2009, y con ser ciertos los datos que aporta, creo que le sobra pesimismo, y no indica acertadamente las tendencias actuales de población en la comarca DE LAS ARRIBES SALMANTINAS, y en general en el “Partido judicial de Vitigudino”; y ello es porque en los 2 últimos años la tendencia general de despoblación se ha invertido claramente en los municipios más emprendedores.
Veamos estos casos de evolución positiva, y comparemos los datos con Los Arribes zamoranos, y con otras poblaciones netamente turísticas como La Alberca, Ledesma y Candelario.
Valderrodrigo mantiene su población, al igual que Trabanca, y Valsalabroso. Aldeadávila de la Ribera -entidad turísitica de primer orden de Las ARRIBES- logra invertir su tendencia creciendo un 0,3%. Los mayores crecimientos se dan en La Fregeneda con un 3,01%-favorecido por la comunicaciones con Portugal-, Monleras con un 2,33%, y Barruecopardo con un 1,62% gracias a nuevos empleos por la apertura de su residencia Geriátrica.
El resto de las poblaciones decrecen en número de habitantes censados: Vitigudino -0,4%, Lumbrales -1,6%, Villarino -3,8%… siendo el decrecimiento comarcal del -1,61%.
Las autoridades políticas de la Junta de Casstilla y León deberían de preocuparse un poco más dee estos datos tan negativos, así como también determinados cargos comarcales: el llamado “Plan de dinamización de las Arribes Sur” como bien se dice en Lumbrales no ha cumplido ninguno de sus objetivos, la Casa del Parque de Sobradillo no está cumpliendo su función por una errónea ubicación política, se continúa sin favorecer la comunicación con esta comarca.
Si los dirigentes de la Junta “necesitan ideas” que se molesten en preguntar a las gentes de esta comarca: muchos municipios sin ver atendidas sus peticiones, inversiones que no se conceden “por falta de Prespuesto”, sin una carretera comarcal que bordee el Duero desde Villarino hasta Hinojosa de Duero, sin una protección por parte de Patrimonio de nuestra Arquitectura Tradicional, dee nuestros Monumentos…, sin una conexión con Portugal desde Fermoselle hasta Saucelle, sin una sola oficcina de la Junta-a no ser en Vitigudino- lo que obliga a muchas personas mayores a desplazarse hasta 30 kms para realizar los trámites más sencillos…la potenciación de centros “subcomarcales” como Lumbrales, Aldeadávila de la Ribera, Villarino de los Aires y Barruecopardo-Vilvestre, por ejemplo.
He analizado también los datos censales en localidades turísticas que sí que cuentan con un constante y activo apoyo por parte de la Junta , de sus Diputaciones y de los diarios provinciales, y se ve claramente que cuando hay apoyo la población se consolida, y la actividad renace: casos de Fermoselle y La Alberca. El caso de esta última Villa es paradigmático con un crecimiento interanual de hasta el 4%. Vitigudino, para consolidarse, creo yo, también necesita de una comarca rica, y precisa de apoyar las iniciativas de todos sus pueblos. Nada florece en un “desierto demográfico”.
Un dato curioso: la población de varones en localidades de tamaño medio como Aldeadávila y Villarino es superior al de mujeres. La potenciación de ayudas a la de la natalidad, que parece no contar del agrado del periodista sí puede ser efectiva.
En fin, si realmente quieren apoyar el Oeste de la Comunidad lo tienen sencillo…Esperaremos otro año más…
Cuento: “LA RIVERA CRECIDA” por Manuel Moreno Blanco

“La Rivera crecida”
“Venía el caminante de Cabeza de Framontanos, y se dirigía a Vitigudino. Llovía torrencialmente. era víspera de los Santos y caía agua como casi siempre en esta tierra por esas fechas:
“el que se mete debajo de hoja, dos veces se moja”.
La cabalgadura era buena para aquellos caminos: una mula fuerte, bien alimentada, noble y andariega. Rompía por el terreno blando aunque se le hundieran las patas, atravesaba los regatos sin recelo y buscaba el camino menos malo. El caminante confiaba y se fiaba de un animal tan inteligente y sin falsía.
Pasado Robledo, tuvo que cruzar una pequeLlegó al puebloña rivera; pequeña es decir, era pequeña normalmente, pero en aquel momento la rivera iba grande. No obstante se decidió, la había pasado muchas veces, conocía el vado, sabía que la mula encontraría fondo bueno y confiaba en sus fuerzas. ¡Adelante!: la mula se metió en la rivera, el agua iba subiendo, subiendo hasta alcanzar la barriga del animal, la mula resistía bien y poco a poco el agua fue bajando o la mula subiendo y fue mayor la confianza. Al fin llegó a la orilla.La mula se sacudió el agua que la había mojado hasta el vientre. Siguieron el camino de Sanchón, pero antes de llegar, debía atravesar una importante rivera que llevaba una gran crecida, el agua casi rebasaba la puente. No se podía atravesar. Tuvo que dar la vuelta y regresar a Robledo.
Llegó al pueblo cuando la noche avanzaba lentamente, oscura y torrencial.
El hombre se dirigió a una casa y se apeó de la mula.
¿Hay posada?
¿Pase usted, -dijo una voz femenina.
La mujer apareció en la sobrepuerta, y le indicó:
-Dé la vuelta y lleve la mula a ese corral, allí está la cuadra.
El hombre, con la mula de rabero, fue al corral, abrió la puerta y atravesando el piso de estiércol, llegó a una tenada en la que estaba la puerta de la cuadra. Abrió, tiró de la caballería, quitó la albarda, la dejó tapada con una manta y la ató a una argolla que había en la pesebrera.
atravesó el corral otra vez, y entró en el cuerpo del edificio.
-Pase usted a la cocina, -dijo la voz femenina- y séquese que hay buena lumbre.
-“Buenas tardes, -dijo, saludando a la posible persona que fuera el bulto.
- Buenas tardes, -respondió la voz del hombre-
- ¿Qué, se ha mojado?
-No mucho, porque tengo un buen tapabocas que escurre bien el agua, únicamente algo las piernas, y los brazos que siempre se destapan.
- Bueno amigo, acérquese a la lumbre que se agradece.
A continuación sonó la frase tópica de los extraños en una posada:
-“A dónde se camina ?
- Voy a Vitigudino, y vengo de La Cabeza de ajustar un poco de lana, soy lanero. Pasé Robledo y luego la rivera que venía con un buen sorbo, pero al llegar a la de Sanchón tuve que volverme, el agua casi rebasaba la puente. Esperaré un poco a ver si escampa y baja la rivera, y aunque sea de noche me marcharé, porque estoy cerca de casa y hay buena luna. Si escampa y baja el agua un poco, echaré la mula por la rivera y yo pasaré por la puente, el vado es bueno y la mula resiste bien.”
El compañero se le quedó mirando como si quisiera decir algo que no fuera del todo adecuado. Por fin se decidió:
- “Mire amigo, perdone si me meto en sus cosas, pero no puedo callarme, ando por el mundo, soy vinatero y riberano y conozco muchas cosas de estas tierras. Yo no saldría una noche como ésta, que no promete nada bueno.
- No, si no saldré de aquí hasta que no deje de llover, y la luna esparza los nublados. Esperaré un rato para dar tiempo a que baje el agua.
- Pero aún así, aún así yo no saldría.
- Pero hombre, ahora ya no hay partidas de ladrones, como dicen que había antes. Además, yo no llevo dinero.
- No, no; el peligro no está en los ladrones, que yo también creo que no los hay, el peligro, amigo mío, está en las brujas. ¡Sí, sí, en las brujas…!