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La Diputación de Salamanca continúa promocionando sólo el SUR DE LAS ARRIBES
Agentes alemanes visitan Salamanca para conocer sus atractivos turísticos

EL POZO DE LOS HUMOS que no será mostrado a los Agentes de Turismo de LA REPÚBLICA FEDERAL DE ALEMANIA
“Salamanca, 26 mayo AGENCIA (EFE).- Un grupo de ocho agentes alemanes visitará durante los próximos días la capital salmantina y algunos de los municipios más representativos de la provincia para conocer sus recursos y servicios turísticos.
El viaje está organizado por la Oficina de Turismo de España en Alemania, la Diputación de Salamanca y la Sociedad Turismo y Comunicación de Salamanca.
Conocerán durante dos días los recursos y servicios turísticos de Salamanca a través de un programa que incluye, el viernes, visitas a las localidades de Lumbrales, donde visitarán el Centro de Interpretación y el Museo de Arqueología, así como el Castro Vettón de las Merchanas.
Harán una parada en Hinojosa de Duero, El Cachón de Camaces, Saucelle y Vilvestre y disfrutarán de un paseo en barco por el río Duero para concluir la jornada en Saucelle, donde pasarán la noche.
El Parque Natural de Arribes del Duero centrará el recorrido durante la jornada del sábado, donde también están previstas visitas a Sobradillo, La Fregeneda, La Redonda, Ahígal de los Aceiteros y San Felices de los Gallegos.
La visita servirá para dar a conocer la provincia y la ciudad entre estos profesionales especializados en el turismo y fomentar así la comercialización de Salamanca dentro del circuito alemán, según fuentes de la Oficina de Turismo. EFE 1010116″
“Salamanca, 26 mayo AGENCIA (EFE).- Un grupo de ocho agentes alemanes visitará durante los próximos días la capital salmantina y algunos de los municipios más representativos de la provincia para conocer sus recursos y servicios turísticos.
El viaje está organizado por la Oficina de Turismo de España en Alemania, la Diputación de Salamanca y la Sociedad Turismo y Comunicación de Salamanca.
Conocerán durante dos días los recursos y servicios turísticos de Salamanca a través de un programa que incluye, el viernes, visitas a las localidades de Lumbrales, donde visitarán el Centro de Interpretación y el Museo de Arqueología, así como el Castro Vettón de las Merchanas.
Harán una parada en Hinojosa de Duero, El Cachón de Camaces, Saucelle y Vilvestre y disfrutarán de un paseo en barco por el río Duero para concluir la jornada en Saucelle, donde pasarán la noche.
El Parque Natural de Arribes del Duero centrará el recorrido durante la jornada del sábado, donde también están previstas visitas a Sobradillo, La Fregeneda, La Redonda, Ahígal de los Aceiteros y San Felices de los Gallegos.
La visita servirá para dar a conocer la provincia y la ciudad entre estos profesionales especializados en el turismo y fomentar así la comercialización de Salamanca dentro del circuito alemán, según fuentes de la Oficina de Turismo. EFE 1010116″
Una vez más, la Diputación de SALAMANCA se centra sólo en el Sur de Las Arribes, y en la Comarca de EL ABADENGO DE LUMBRALES.
Cuando los agentes alemanes pregunten por la Cascada del POZO DE LOS HUMOS, el Salto de Aldeadávila, el BARCO CORAZÓN de LAS ARRIBES, o por la comunicación con PORTUGAL: ¿Qué les dirán nuestros representantes de TURISMO DE TODA la provincia de SALAMANCA?
La realidad de la comarca histórica de Las Arribes, y la oficialidad de las instituciones ya se sabe que siguen caminos distintos.
La comarca de Vitigudino lucha contra el desempleo
La comarca recibe 84.000 euros de la Junta para contratar a parados
- La Junta de Castilla y León distribuirá 84.000 euros entre los tres municipios de la comarca con más de mil habitantes, Vitigudino, Lumbrales y Aldeadávila de la Ribera.
En concreto, Vitigudino recibirá 44.000 euros, mientras que Lumbrales percibirá 23.518 y Aldeadávila los 16.681 euros restantes. Los tres alcaldes reconocen que el dinero que les corresponde a cada uno no permite realizar grandes proyectos, pero “siempre es una ayuda”. El regidor de Vitigudino, Julio Santiago, explica que aún no está decidido en qué proyectos participarán los obreros empleados con este dinero, pero que en todo caso serán trabajos de mantenimiento. / JUAN CARLOS HERNÁNDEZ/ELADELANTO”
“Este dinero forma parte del Programa de Apoyo al Empleo local del Ejecutivo regional, mediante el que se quiere contribuir a combatir los efectos de la crisis en las entidades locales, favoreciendo la contratación de desempleados inscritos en las oficinas del Ecyl como demandantes de un puesto de trabajo.”
La crisis económica se está cebando en el Oeste de la provincia salmantina, donde localidades como Aldeadávila cuentan ya con 90 personas inscritas en las oficinas de desempleo, así que esta ayuda será muy bien recibida.
El Republicanismo en Las Arribes

La bonita fuente de SANTA MARGARITA(S.XVIII) en CORPORARIO

- Vista de la campiña entre Corporario y Aldeadávila
Ya desde los prósperos años 20, las poblaciones más importantes del Oeste de SALAMANCA avanzan en las reivindicaciones sociales, el movimiento oberero-socialista y la participación muy activa desde algunos Ayuntamientos en la Federación de Municipios española del siglo XX.
Éste es el caso de poblaciones como Aldeadávila de la Ribera y Lumbrales.
El papel de algunos diputados provinciales como Manso, Filiberto Villalobos , e incluso el papel de una cierta progresía de indianos que volvieron de algunos países como Cuba ,ya en los años 20, es decisiva para ir adaptando las mentalidades de las gentes de nuestros pueblos. Entre estos indianos se encontraba Pablo Mata Barreña.
De la rivalidad política en los años 30, y de la victoria socialista sobre los grupos políticos de derechas, ha quedado esta bella copla que se cantaba muchas veces, en las bodegas de amigos o familiares, y que muchas jovencitas de entonces llegaron a memorizar:
“Esta sociedad obrera
sale con mucha alegría
porque ganaron el triunfo
celebrado en estos días…
Las mujeres de vergüenza
han hecho una propaganda
repartiendo sus chorizos
entrando casa por casa…
Han perdido ya la honra
los malos de la Ribera
como la perdieron ellas
cuando se hallaban solteras”.
“El tren de las Arribes” en la literatura española del siglo XIX

Tren correo de La Fregeneda
- Barca de la Aduana de Aldeadávila en 1906
Ayer nos pedía Dasnio que publicáramos más información de un tema que continúa de actualidad: la recuperación para uso turístico del BIC “Tren de La Fuente de San Esteban a La Fregeneda y Barca D’Alva”.
En la revista ilustrada madrileña “La Ilustración española y americana” de 1897, 30 de julio, el autor Zeda publica un bonito cuento, probablemente basado en tradiciones orales que había escuchado en las Arribes salmantinas. Hacía sólo 10 años que se había inaugurado nuestra vía férrea…
El autor, bajo el pseudónimo de Zeda es el periodista Francisco Fernández Villegas (1856-1916), que formó parte de un grupo de periodistas salmantinos ilustrados, que ya antes de 1890 se destacan por el estudio de Cuentos populares y del folklore popular de nuestra tierra: una especie de nuevo renacimiento salmantino que terminaría desembocando en Unamuno.
“El Salto del Gitano”
“Nadie le había visto: la calle estaba solitaria, y apenas apuntaba el día. Un poco de resplandor por el Oriente, y nada más. Serían las cuatro de la madrugada.
- ¡Oh! Si siempre fuera de noche…
Todo sombras, todo obscuridad: el sol es un delator -pensaba el fugitivo deslizándose cuidadosamente junto á las tapias de adobes que forman las callejas del pueblo.
De repente se detuvo.
- ¿Eh?.¿Quién va?. Nadie le contestó!
- ¡Bah! Es un árbol; respiro…Pues no había creido que era un hombre…
Pensaba que no iba a acabarse este maldito lugar…
Llegó a la carretera, cuya larga cinta blanqueaba por entre tierras de labor á la claridad aun incierta de la mañana.
- ¡El campo! Aquí no corro peligro de que me sorprendan. Si me persiguen, no me faltará una zanja ó un matorral donde esconderme. Tengo cinco horas por delante; á legua por hora, cinco leguas. La frontera de Portugal está a ocho de aquí. Al anochecer habré pasado el Duero, y una vez en la otra orilla, nada tengo que temer. Iré a Lisboa ó á Oporto…y después a América. ¡Cinco horas!
Hasta las ocho de la mañana nadie advertirá, que la puerta del sr. Juan no se abre. Acudirá gente. Llamará…no responderá nadie. ¿Y quién ha de contestar?; los muertos no hablan. Luego irá la justicia. Entrara; primero el portal; después la sala; allí el arcón abierto y las ropas revueltas. En la alcoba, al pie de la cama, el señor Juan con los brazos en cruz, el corazón partido de una puñalada y los ojos abiertos, muy abiertos!…
- “No me asesines, decía: te daré lo que quieras, pero por Dios no me mates”.
Y se abrazaba a mis rodillas.
- “Te juro que no te denunciaré, que no hablaré…”
¡Para que yo le creyera!…¡No; los muertos no hablan!
Se quedó con los ojos abiertos, mirándome espantado…
¡Todavía los veo!…¡Oh, pero ellos no ven, no ven! Tengo sangre en las manos. Me las lavaré en el primer arroyo que encuentre.
Detuvóse un momento y miró enderredor suyo. Centrajose su boca con repugnante sonrisa.
- Aquí están; junto a mi pecho…Uno, dos, diez, veinte, treinta. ¡Treinta mil pesetas!
¿Tendrán salpicaduras de sangre los billetes?¡Soy rico!…
Y pensar que hace pocas horas no tenía ni unos cuántos céntimos para matar el hambre…Él, en cambio, tierras, casas y dinero. Bastante tiempo ha disfrutado de sus riquezas…¡Setenta años!…
¿Qué le quedaba por vivir?…¡Maldición! No tengo zapatos. Me los quité para entrar sin ruido en la alcoba. Caminar un día entero descalzo y a campo travieso. ¡Torpe de mí!…
Era ya de día; el fugitico se apartó de la carretera. En derredor suyo se extendía el campo solitario y triste.
- Ya me he hecho sangre en los pies. ¡Malditos abrojos!…
¡Qué contentos vienen aquellos pastores!. ¡Cantad, cantad, imbéciles! Trabajad como bestias…sudad como bueyes sobre el surco…Yo seré libre: siy rico.
Dos horas hacía que había salido del pueblo. Caminaba rápidamente, sin volver la vista atrás, sin dirigir una sola mirada a la torre del pueblo, cuyas ventanas parecían ojos muy abiertos que miraban a lo lejos. Al llegar cerca del pueblo N….. se detuvo breves instantes.
- A las seis y media llega á la estación el tren de Portugal; á las nueve en la frontera. Si yo me atreviese…¡Imposible! No tengo otro dinero que estos billetes. Dar mil pesetas un hombre descalzo para pagar un billete de tercera!…¿Cómo tienes tú este dinero? Me registrarían, verían esta sangre…
- “¡Ladrón! ¡Asesino! ¡A la cárcel…” ¡Y luego la Audiencia, la capilla, el patíbulo!…No,no..Adelante aunque me despedace los pies con los guijarros y las espinas.
Lejos silbó el tren: oyóse a poco el resuello de la locomotora y el rodar de la enorme masa. Detúvose en la estación, y se alejó silbando de nuevo y sembrando el aire de bocanadas de humo que el sol naciente doraba y el viento deshacía.
- Corre, corre…¡Oh! ¡Quién pudiera correr como él!…Todavía corre más el telégrafo. Dentro de dos horas esos palos y esos alambres que parecen mudos, gritarán con voz que se oirá a cientos de leguas…
- ¡Al asesino!…
Cerca de la senda por donde el hombre caminaba estendíase un monte de robles y encinas. El fugitivo se internó entre los árboles.
Aquí es más fácil ocultarme que en el campo…¿Qué ruido es ese? Es un vaquero que grita a sus reses…Me ocultaré entre estos carrascos. ¡Qué bien se está aquí! Esta zanja parece una sepultura…
¡Si pudiera dormir!…No, no puedo…Le veo siempre, siempre…Es mejor andar. Cuando esté en salvo podré dormir. ¡Qué dolor en los pies! Estas espinas son peores que los guijarros. ¡Ah! Ruido de agua corriente. Calmaré la sed que me devora, y me lavaré las manos. ¡Ira de dios! Se acerca un rebaño. Si me vieran los pastores…Por aquí, que es lo más espeso.
Y el miserable huyó, ocultándose entre las malezas. Mediaba ya el día cuando salió del monte. A aquella hora su crimen debía de estar ya descubierto. Sin duda le perseguían; quizá á pocos pasos estaba la Guardia civil; y acometido por el vértigo del pavor huyó cayendo y levantando, perseguido por la jauría de sus pensamientos.
Cruzó varias tierras, atravesó un prado y llegó á un paraje en que se cruzaban dos caminos. Tras de breve vacilación tomó el de la derecha, mas lo dejó bien pronto. La senda formaba varios recodos y siguiéndola era fácil encontrarse de repente con algún caminante.
- ¡Si me descuido!…Aquellos dos hombres son guardias. Los conozco en el brillar de sus carabinas. Me agacharé en este barranco. Siento que el corazón me late en la garganta…Los oigo. Ya están aquí. ¿Se detienen?…parece que pasan…se alejan…Sí, se alejan…¡Un esfuerzo más!…
* * *
En el confín del horizonte, por la parte de Poniente, destacábase las cumbres azuladas de una cordillera. Por entre aquellos montes corre el Duero.
- Adelante, adelante -dijo en voz alta el fugitivo, y aceleró su marcha.
El terreno que pisaba quedaba manchado de sangre.
-¡Dios mío, dame fuerzas!…He dicho Dios mío. ¡Qué necio soy! ¡Como si Dios oyese las súplicas de los asesinos!…¡Si fuera ya de noche!…
Terminada la llanura y empezada la montaña, ásperos pizarrales que hacían pensar en no sé que enorme amontonamiento de lápidas rotas de un cementerio de gigantes. Entre las junturas de aquellas canchas, cuyos bordes desgarraban los pies del caminante, brotaban enfermizas plantas amarillentas. El hombre, más que andaba, se arrastraba hacia la cumbre de los cerros, cada vez más ásperos. El cansancio, el hambre, la sed y las heridas de los pies le hacían detenerse; pero el pavor le daba fuerzas sobrehumanas, y seguía, seguía siempre estampando sangrientas huellas en los peñascos. Aun su misma víctima hubiera tenido lastima de él; tal era la expresión de angustia y dolor de su semblante contraido.
La tarde era serena y tranquila, una tarde de otoño en Castilla. Reclinándose el sol sobre nubes rojizas, enviando sobre los barbechos y rastrojeras sus rayos oblicuos. A largas distancias unos de otros, tal cual caserío, cuya chimenea humeante hacía pensar en la paz del hogar, en la cena sabrosa, en el sueño tranquilo.
- Los que están allí -pensó el fugitivo contemplando una lejana alquería- no tienen miedo.
Entonces pasó por su memoria el recuerdo de su infancia y de su juventud. La pobre casa en cuyo umbral había gozado de las caricias del sol cuando niños las encinas del monte vecinal, entre cuyas espesas ramas se arrollaban las tórtolas en primavera; la carcava cuyo ruido le asustaba en las largas noches del invierno; la era, cuyas parvas crujían al ser trituradas por los pedernales del trillo; las tierras de labor, cuyos surcos fecundos había él tantas veces empapado con su sudor. También había amado…Los domingos, al caer de la tarde, mozos y mozas al son del tamboril y de la dulzaina, bailaban en la plaza de la aldea…Allí lo vió por primera vez…
¿Qué quedaba de todo aquello?
Más cruel que la áspera subida por los pizarrales de la sierra era aquel recuerdo de sus placeres desvanecidos y de su honradez asesinada.
* * *
Cerca del pueblo de Aldeadávila, cuyo caserío se destacaba a los últimos resplandores del sol poniente en el lejano horizonte, corre el Duero. El río, que cuatro kilómetros más arriba tiene una anchura de doscientos metros, se va poco a poco estrechando hasta precipitarse en un cauce de roca viva, tan angosto, que ha sido causa de una tradición y del nombre de “Salto del gitano”.
Cuéntase que uno de estos bohemios, perseguido por la tropa y acosado de tal suerte que no tenía más remedio que morir ó entregarse, tomó carrera, y dando un salto verdaderamente prodigioso, salvó la distancia que media entre las dos orillas.
Cuando el fugitivo llegó al Salto del gitano era bien entrada la noche. El paraje no podía ser más imponente. Rocas enormes que parecían asomarse espantadas á la profunda cortadura; plantas, que colgadas sobre el abismo, agitaban á los impulsos del viento sus desgreñadas cabelleras; árboles que se retorcían como de espanto al borde del tajo, y en lo hondo el sonido amenazador del Duero…
El caminante se detuvo. A la medrosa claridad de la luna que se levantaba en aquel momento, midió con la vista la profundidad de la cortadura y se sentó en el borde de la espantosa sima. Así pasaron algunos momentos; ¡una eternidad!.
De repente oyó voces que se acercaban; levántose como sacudido por una corriente eléctrica. Púsose en pie sobre la roca y miró. Entre los peñascos vio relucir de fusiles. Le buscaban…Sin duda habían servido á los perseguidores las huellas ensangrentadas del caminante. ¿Qué hacer? Ocultarse, imposible; tratar de huir á derecha ó izquierda, era la perdición…¡El salto del gitano!
Anduvo unos cuantos pasos atrá; hizo un salto formidable, y saltó…
Su esfuerzo fue inútil, y el cuerpo del fugitivo cayó al barranco y desapareció entre las aguas del río, que siguió murmurando lúgubre y fatídico en el fondo de la pavorosa cortadura”.
ZEDA, “La Ilustración española y americana”, nºXXVIII, 30 de julio de 1897, Madrid.
http://www.scribd.com/doc/25021391/Del-salto-del-Cauallero-al-SALTO-DE-ALDEADAVILA
El empleo en las Arribes salmantinas
Los fondos actuales , tanto estatales, como autonómicos están consiguiendo una reducción del desempleo en nuestra comarca, pero con unos resultados distintos, pueblo a pueblo, y sobre todo más diferentes en los municipios con mayor población: Vitigudino, Lumbrales, Ledesma y Aldeadávila de la Ribera.
Veamos la noticia publicada en la prensa, y el análisis de los datos:
Salamanca24horas.com
Más de 150 pueblos tienen menos de diez parados y en otra decena no hay desempleo
El PlanE logró en mayo que en dos terceras partes de los municipios de la provincia de Salamanca descendiera la lista de personas sin trabajo o se mantuviera estable. El descenso se notó sobre todo en las cabeceras de comarca, salvo Vitigudino, donde el paro creció porque todavía no se han aprobado los proyectos, y también creció en Ledesma, Villamayor de Armuña y Cabrerizos
Esta semana se han conocido los datos del paro correspondientes al mes de mayo, donde el efecto del PlanE y el turismo consiguieron rebajar el número de desempleados en 460. Es el segundo mes consecutivo después de que en abril se registraran 56 parados menos, aunque se trataba de datos globales. SALAMANCA24HORAS ha tenido acceso a los datos municipio a municipio, pudiendo comprobar que en dos terceras partes de los municipios de la provincia de Salamanca descendiera la lista de personas sin trabajo o se mantuviera estable.
De hecho, más de 150 pueblos tienen menos de diez parados en la actualidad. Hay otros diez donde no hay paro, concretamente Berrocal de Huebra, Cilleros de la Bastida, Garcirrey, Gejuelo del Barro, Navamorales, Pozos de Hinojo, La Redonda, La Sagrada, Salvatierra de Tormes y San Pelayo de Guareña. No obstante, la mayoría se trata de pequeñas localidades con personas mayores ya jubiladas.
Por contra, hubo municipios donde el paro subió a pesar del PlanE, aunque se trató de uno o dos desempleados como mucho. Este incremento se vio compensado por las fuertes caídas en las cabeceras de comarca, Béjar, Ciudad Rodrigo y Peñaranda de Bracamonte, salvo en Vitigudino, donde hubo más personas que se quedaron sin trabajo, precisamente porque el Ayuntamiento todavía no ha puesto en marcha los proyectos que financia el Gobierno, algo que también ocurre con Cabrerizos, mientras que otro de los grandes municipios donde aumentó el paro en mayo es Villamayor de Armuña. En este último caso, se debe al lastre de la capital, pues muchos de sus habitantes trabajaban en Salamanca y se han quedado sin empleo, pero al estar empadronados en el alfoz si quieren optar a las obras del PlanE tiene que ser en su municipio de residencia, que no puede absorber todo el desempleo generado.
NÚMERO DE PARADOS EN CADA MUNICIPIO SALMANTINO
Municipio nº parados Ratio parados/población %
Aldeadávila de la Ribera 70 4,96
Ledesma 151 8,07
Lumbrales 115 5,81
Vitigudino 231 7,92
Villarino de los Aires 32 3,14
Pereña de la Ribera 26 5,6
Masueco de la Ribera 29 7,23
La Zarza de Pumareda 5 3,13
Cerezal de Peñahorcada 3 2,68
Mieza 7 2,31
Vilvestre 39 7,3
Barruecopardo 32 6,5
Saucelle 23 5,72
Hinojosa de Duero 29 3,78
La Fregeneda 37 8,56
De esta forma, los municipios que se sitúan en la parte superior de la tabla son: La Fregeneda, Ledesma, Vitigudino, Vilvestre, Masueco de la Ribera, Barruecopardo,Lumbrales, Saucelle y Pereña de la Ribera.
Con valores de ratio intermedios entre 5 y 3,2: Aldeadávila de la Ribera, Hinojosa de Duero yVillarino de los Aires con población entre 800 y 1500 habitantes.
Finalmente se sitúan los núcleos con menor desempleo (ratio): La Zarza, Cerezal de Peñahorcada y el de menor desempleo: MIEZA DE LA RIBERA.

