Aldeadávila, Masueco, Monleras y Ledesma.Las Cruces de Santiago de Aldeadávila:¿son medievales o renacentistas?
Esta pregunta es importante, ya que su fecha 1500 -así de redondo- marca un cambio de época muy importante, no sólo para nosotros que lo vemos a distancia después de 5 siglos largos, sino también para los habitantes de Santiago y de Aldea d’Auila que percibieron claramente estos cambios de mentalidad.
Hacia 1508 se realizan censos de población en todo el Señorío de Ledesma, Concejo de Villa y Aldeas, gracias a lo cual se conocen la población exacta de todas las aldeas, la composición de su población, número de nobles de hidalguía, étc.
Lo que más sorprende de estos censos es la gran oposición de algunas aldeas a esta ordenanza, en la que se observa grados de rebeldía en Aldeadávila, Monleras, Pereña, Revilla de Aldeadávila,étc.
Todos estos datos han sido recogidos en el libro: “La Península en la Edad Media”, dedicado a José Luis Martín Martín, ISBN: 84-7800-411-4, después de estudiar los Archivos de la Real Chancillería de Valladolid, salas de Hijosdalgo .
En concreto el censo de las aldeas incluye algunos intentos de ocultación o engaño por parte de los representantes políticos de las aldeas, que fueron castigados con la humillación de quien los protagonizó, como ocurrió en Revilla, donde un vecino “dixo pese a Dios y juró falso, porque tiene más de XXX cabeças que dió. Questé el primero domingo en pie toda la misa quitado el bonete”; manifestaciones de protesta contra la pesquisa también en Monleras, donde el vecino Alonso Montero “dixo dos veces pese a dios, y una ves no creo en Dios. fueron testigos Andrés Mayoral e Benito de Peñalvo e Juan Calvo”; el rechazo de los representantes de Aldeadávila en el folio XX: dicha protesta la realizan los procuradores y regidores de Aldeadávila, el día 26 de febrero de 1508.
El día “dies e nueve de hebrero de quinientos años” se relacionan el número de hidalgos de PEREÑA, y en una fecha muy cercana los de MASUECO: 2, y los de ALDEADÁVILA: 3. Los hidalgos de Pereña son en su mayoría “monteros”, mientras que los de Masueco y Aldeadávila son pobres por no tener rentas. Aunque pueda ser cierta esta afirmación, es prudente ponerla en cuestión por los motivos de buscar la exención de impuestos.
Después de tantas disputas por la elaboración de los censos, que nos parecen lógicas ( puesto que su finalidad era clara: definir impuestos a cobrar por parte del Concejo de Ledesma, los cuales siempre gravaban más a las aldeas que a la capital del Concejo), sabemos la población de cada aldea. Así en la “roda de Masueco”:
Corporario: 28 vecinos pecheros y 49 vecinos en total.
Aldeadávila: 151 y 200 vecinos en total.
Masueco: 112 y 140.
Carrasco: 7 y 12.
Iruelo: 43 y 61.
Sanchón: 7 y 16.
étc.
Las conclusiones parecen claras, el propio afán de rebeldía contra la cobranza de impuestos es protagonizada por aquellos concejos de aldea más dinámicos y con mayor población. La autoridad de Ledesma es claramente puesta en cuestión por vecinos particulares de algunas aldeas, y por todos los representantes políticos de Aldeadávila, que claramente es discriminada por la Villa de Ledesma en la adjudicación de las cabeceras de “roda”.
Aldeadávila, al igual que el resto de las aldeas, ya tienen concejo de aldea, compuesta por procuradores y regidores, unos con representación en el Concejo de Villa de Ledesma, y otros en el de la propia aldea.
Aldeadávila está todavía situada en la Edad Media, pero un nuevo tiempo, y unas nuevas ideas se vislumbran ya, que se plasmarán en una afán por renovar su Torre-fortaleza, dotarla de mayor altura, e independizarse políticamente, principalmente para no continuar con la sangría de impuestos que tanto gravaba su economía.
Vemos que hay problemas que perduran en el tiempo.