Entrada a las ARRIBES salmantinas por LA PEÑA

La imponente mole de la Peña Gorda

- La Peña Gorda vista desde Fuentes de Masueco
Varias son las formas de entrada a la parte más espectacular, y de paisaje “más montuno” de esta Comarca tan peculiar que son LAS ARRIBES.
Para quien proceda de Zamora, o Salamanca vía Ledesma, la entrada natural a LAS ARRIBES salmantinas será por Trabanca y Villarino de los Aires. Por cierto, el “apellido AIRES” no tiene nada que ver con días ventosos o rachas de viento, sino que es de un origen histórico. Quizás hasta que no llegue al mismo pueblo de Villarino y a Santa Catalina, no le sorprenda gratamente el paisaje, por estar en esta zona adehesado y degradado, con muy poca vegtación típica arribeña. Cosa muy distinta es el trayecto a partir de Villarino, y sobre todo desde Pereña de la Ribera: es aquí donde el paisaje ya se hace con un poder, unos colores y unas vistas francamente maravillosos.
Otra entrada natural a Las Arribes, y que permite disfrutar de mayor verdor y vistas más amplias es por el pueblo de La Peña. Esta sorprendente entrada a la Comarca de Las Arribes ya fue seguida por muchos aventureros y visitantes en siglos pasados, entre ellos los periodistas de la revista “La Ilustración Española y americana” en el año 1906, o Gil González Dávila antes de 1604: y todos ellos sorprendidos por esa inmensa mole de granito que se eleva más de 40 metros sobre esta penillanura salmantina, ya descendiendo a ese verdor mediterráneo de Masueco, Pereña o Aldeadávila.
La descripción de 1604 es la siguiente:
El lugar de la Peña, frontera de Las Arribes, en el siglo XVI
En la página –p.262- de su “Historia de la ciudad de Salamanca, sus grandezas…” del año 1604, nos da una descripción estupenda de cómo era la aldea de “La Peña” en los albores del siglo XVII, y lo califica como uno de los tres puntos de interés de la comarca de LEDESMA:
“No es menos marauilloso que lo pasado, lo que se ve en el lugar de la peña, en tierra llana vna gran peña de quien el mismo lugar toma nombre, sin que estè otra con ella ni la aya por bue trecho, cuya altura es grade, y haze desde lexos vna marauillosa vista, subese à ella dificultosamente, y en medio tiene vn llano, y en el vna fuente y dos enzinas que à su tiempo responde con su fruto, la fuete mana poco, y no es hoda[1], ni hecha con artificio. Todos los que caminado por este paraje ven en este prodigio marauillanse, y con razo, de ver que aya puesto Dios, y la naturaleza en vn lugar ta alto dos enzinas, que echado sus raízes por las venas y entrañas de vna peña lleuan fruto y tienen vida”.
[1] “la fuente…mana poco y no es honda…”

Peña gorda de La peña. Vista en Panoramio
Aportación de Mara:
Coincido en que La Peña podría tener más promoción (menos es imposible). No es por pretender que llenen de buenas a primeras todo de gente, sobre todo siendo una zona tan sumamente tranquila, pero se ve que hay vías de escalada hechas en la peña gorda (como la llaman allí), aunque parecen abandonadas, por poner un ejemplo. Y en las guías se suele hablar muy de pasada y no digamos de poner alguna foto interesante de la misma (como http://www.static.panoramio.com/photos/original/27759271.jpg
Y como dice el párrafo final, es curioso el caso de las encinas que hay encima -juego de palabras casi- (ahora más de las dos que había hace 400 años) tanto por cómo habrán germinado como la manera en que puedan subsistir. Incluso las hay que crecen casi horizontalmente http://www.static.panoramio.com/photos/original/10943192.jpg

Vistas del Duero y de Tràs-os-Montes desde el Teso El Castillo de Pereña
Desde luego La Peña sorprende y aunque ya hayas ido varias veces, sólo de verla a lo lejos yendo desde Pereña sigue impresionando. Eso sí, me resulta curioso que apenas haya peñas del tamaño que sea alrededor.
No te voy a quitar la razón en que entrando por Trabanca el paisaje no es nada llamativo, pero si se tiene un poco de tiempo se pueden ver sus propios Arribes, por así decirlo, pero con el Tormes, yendo hacia Fermoselle, unos nueve kilómetros hasta el puente de san Lorenzo. Ahí se encuentran muchas de las variedades de flora y fauna típicas de la parte del Duero y además se ve la diferencia entre la parte salmantina (que no le da el sol directamente) con la parte fermosellana, mucho más soleada y trabajada.
Gracias por el trabajo que se mete en esta página. Un abrazo.
Hola Mara:
En esta página tratábamos de poner en valor esta enorme PEÑA, a la que no se le da la publicidad adecuada, según nuestra opinión.
Desde luego es muy hermoso el paisaje de Las Arribes del Tormes, yendo desde Trabanca hacia Fermoselle, digo de ver y de revivir la vieja historia de “La Cruz de San Lorenzo”.
Un saludo muy cordial a TRABANCA.
Jaja, me has pillado. Ya me vale también hablaros como si no conocierais la zona…
Coincido en que La Peña podría tener más promoción (menos es imposible). No es por pretender que llenen de buenas a primeras todo de gente, sobre todo siendo una zona tan sumamente tranquila, pero se ve que hay vías de escalada hechas en la peña gorda (como la llaman allí), aunque parecen abandonadas, por poner un ejemplo. Y en las guías se suele hablar muy de pasada y no digamos de poner alguna foto interesante de la misma (como http://static.panoramio.com/photos/original/27759271.jpg).
Y como dice el párrafo final, es curioso el caso de las encinas que hay encima -juego de palabras casi- (ahora más de las dos que había hace 400 años) tanto por cómo habrán germinado como la manera en que puedan subsistir. Incluso las hay que crecen casi horizontalmente (http://static.panoramio.com/photos/original/10943192.jpg).
Un saludo a Aldeadávila y a esos pinchos de El Paraíso, ¡ay, madre!
Vale, acabo de ver que los enlaces van mal porque se juntan los paréntesis finales. Si podéis hacer el favor de corregirlos mejor para todos. Y también como si queréis borrar este comentario.
Hasta otra.