Bruçó (Portugal) y Aldeadávila: “la viña de Daniel Martins”
Ayer tuvimos el placer de conocer a Daniel de Bruçó: todo un personaje.
Políglota, simpático, un verdadero relaciones públicas, estuvo dispuesto en todo momento a mostrarnos nuestro pueblo hermano, y a enseñarnos su historia y sus bellísimos paisajes.
Habla, además del portugués, el castellano, francés y alemán. Ha visitado y vivido en Ponferrada, Francia, Suiza, y por supuesto en su precioso Bruçó.
Si váis por Bruçó, no dudéis en preguntar por Daniel, una persona encantadora y simpática.
Al fondo podéis ver una novedosa vista de Aldeadávila, desparramada por la colina, y en el centro de su casco histórica nuestra Torre. Daniel está enfrente cuidando su preciosa viña. Seguro que hace buenos vinos.
Cuando miremos a Brucó, allí, en sus verdes viñas y caminos, allí tan cerca, está Daniel preparando la viña para su hija y paseando por las mañanas por los caminos que conducen al río Douro.
¡Volveremos a vernos pronto Daniel¡

Cuando entré en el bar del Bruço y comenté que éramos de Aldeadávila rápidamente se acercó a hablar conmigo. Me comentó que había estado una vez de pequeño en las fiestas de Aldeadávila. Le dije que a ver cuando nos construían el puente y el asintió…
Creo que a todos nos encantó conocerle, un personaje singular de las Arribes… confiemos en volver a verle pronto.
El puente, el puente.
En pleno siglo XXI, y sin un puente que comunique las Arribes Centrales de Salamanca, y toda la comarca de MOGADOURO.
La pérdida de oportunidades económicas y culturales que esta “dejadez” genera es increíble.