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Curiosidades y expresiones del s.XIX en Las Arribes salmantinas

Hilanderas en el Toral denominado: "Rincón de Matilde Cherner". Este rincón de Aldeadávila se mantiene intacto desde 1818
Recientemente nos hemos encontrado con cuentos y pequeñas novelas del siglo XIX, cuya trama se desarrolla en las Arribes salmantinas.
Una de ellas es “El Salto del Gitano” escrita por el periodista ZEDA en 1890, y que se desarrolla en las Arribes de Aldeadávila y Mieza.
Anterior en el tiempo es: “La venganza” escrita hacia 1860 por Robustiana Armiño y Matilde Cherner, y que aparece publicada en la colección “Fotografías sociales”. La acción transcurre entre La Fregeneda y Aldeadávila, así como una aldea que no se cita por su nombre. En esta pequeña novela encontramos multitud de anécdotas y giros propios de nuestra tierra, y que algunas de las más ancianas de nuestros pueblos todavía llegaron a escuchar.
Así, hablando del cepillo de la iglesia de Aldeadávila, a mediados del siglo XIX podía comentar, y de hecho se dice que era comentario suyo:
“a Liborio… parecia que las niñas de los ojos se le tornaban hácia adentro, como dice el señor cura de Aldea Dávila que se les tornaban á los monederos falsos”
Os paso algunas expresiones habituales, y costumbre comunes de nuestros bisabuelos:
- Un anciano labrador con mucho dinero, podía usar el estanco del pueblo para jugar a la brisca o al truquiflor, gastando en apuestas importantes cantidades de dinero, y regado con “copillas de anisete”.
- El estanco, podía ser usado también para reuniones de Comadres -no es necesario explicar a que se dedicaban-, para concertar matrimonios, hacer negocios, étc.
- En las familias bien acomodadas, lo habitual en las muchachas era que a los 16 años ya estuvieran casadas…
- La dote de una doncella casadera rica podía ser ” once mil reales en onzas de oro peluconas”
- Eran frecuentes rogativas a San Antonio y a las Ánimas Benditas para las misiones imposibles…
- “Oír con espanto de boca…”. Una muchacha a la que se mima y cuida mucho: “se ve cuidada a qué quieres boca…”
- Cuando una persona quería o apreciaba mucho a otra: “Ve el sol por las espaldas de la niña”…