Archivo de la categoría ‘Duero’

Guía cultural y del Patrimonio del Parque Natural de las Arribes-PNDI

Olivos junto a Rupurupai

Olivos junto a Rupurupai

Aldeadávila: punto central de tu visita a Las Arribes del Duero
Aldeadávila: punto central de tu visita a Las Arribes del Duero
Aguila perdicera
Aguila perdicera

Relación de portales y blogs con contenido cultural y del Patrimonio de los Parque Naturales Arribes y Douro Internacional:

 

Los portales más usuales:

 

http://www.arribesdeldouro.com

http://www.wikisalamanca.org

http://rayaduero.org/

Los blogs (Cuadernos) cuyo contenido son páginas culturales y del Patrimonio histórico:

 http://www.aldeadavila.com/historia

http://arribescultura.blogspot.com

http://www.labodegadelasolana.blogspot.com

http://www.mogadourense.blogspot.com

http://www.tierracharra.blogspot.com

http://www.reinolvidado.blogspot.com

http://www.hinojosadeduero.com/asiesmipueindex/

http://www.vilvestre.net

Majada y olivo en el barranco del Rupitín

 

  Majada y olivo en el barranco del Rupitín

Sobre el Patrimonio gastronómico de la comarca española:

http://www.patrimonio-gastronomico.com/vinos_c.shtml?idboletin=120&idseccion=308

 

Para temas relacionados con la Guerra de la Independencia (1808-1812) en Salamanca:

http://www.lazarzapumareda.blogspot.com

Para descubrir el valor de la antigua habla de la Ribera, del lenguaje de Lumbrales, y de cuentos y cancionero salmantino:

http://www.cuentoquenoescuento.blogspot.com

http://www.scribd.com/doc/25918761/Matilder-Cherner-y-Cuentos-de-Las-Arribes

En cuanto a las páginas oficiales de Organismos y Administraciones públicas, no es frecuente la publicación de artículos sobre esta comarca:

-”La Salina” de la Diputación de Salamanca: http://www.lasalina.es/Aplicaciones/archivosmun/index.jsp

-Patrimonio de la Junta de Castilla y León:

http://www.jcyl.es/web/jcyl/CulturaPatrimonio/es/Plantilla66y33/1246988230374/_/_/_

Las Casas del Parque de Fermoselle y Sobradillo, realizan periódicamente exposiciones culturales, pero en su página de internet, no es frecuente disponer de documentación específica.

http://turismocastillayleon.com/cm/turcyl/tkContent?pgseed=1265412693175&idContent=507062&locale=es_ES&textOnly=false

La página oficial del Parque do Douro Internacional, con sede en MOGADOURO:

http://portal.icnb.pt/ICNPortal/vPT2007-AP-DouroInternacional?res=1280×800

tiene una sección interesante de “Biblioteca digital” donde se puede descargar documentación de aspectos antropológicos y de aspectos naturales y ecológicos:

http://portal.icnb.pt/ICNPortal/vPT2007/O+ICNB/Biblioteca+Digital/Biblioteca+Digital+PNDInternacional.htm

Conforme vaya encontrando páginas culturales de los Parques naturales, tanto español como portugués las iré publicando.

Cara oeste de la Torre-fortaleza de Aldeadávila

Cara oeste de la Torre-fortaleza de Aldeadávila

La Presa de Aldeadávila en marzo de 2010. Compuertas de aliviadero abiertas

La Presa de Aldeadávila en marzo de 2010. Compuertas de aliviadero abiertas

La Ruta del Duero en Castilla y León

Vistas desde la Presa de Aldeadávila ("Gente Viajera Onda Cero")

Vistas desde la Presa de Aldeadávila ("Gente Viajera Onda Cero")

La ruta del Duero es uno de los ejes culturales más importantes del sur de Europa. Un nervio que parte en dos la Comunidad y que permite disfrutar de una oferta turística de naturaleza, arte y gastronomía.

En Castilla y León, por donde transcurre el 80% de su trazado, recorre cinco provincias: Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca. Nace en los Picos de Urbión, en Soria, y después de consumir 572 kilómetros por territorio regional inicia, desde La Fregeneda (Salamanca), su último tramo hasta la desembocadura en Oporto (Portugal) completando así el 20% del trazado total.

Su ubicación geográfica se convierte en un importante nervio cultural que recibe en sus orillas cerca del 35% del Patrimonio Histórico Artístico de la región. Como lo demuestra la concentración de más de un centenar de ermitas, puentes medievales y romanos, palacios, castillos, museos, cuatro catedrales y una veintena de conventos y monasterios que jalonan sus orillas a su paso por cerca de 60 términos municipales.

El río Duero ocupa un lugar destacado en la encrucijada histórica de la Península. Se convirtió en una línea fronteriza en la Reconquista, de ahí que parte de sus conjuntos históricos artísticos, incluida la construcción de un buen número de castillos y grandes monasterios, haya condicionado el devenir de los pueblos que le abrazan.

Su recorrido permite al viajero atravesar espacios naturales creados por la acción natural de su curso y convertidos en reservas medioambientales y faunísticas de gran importancia. Al mismo tiempo, el Duero riega los viñedos de las comarcas vitivinícolas más afamadas del sur de Europa y es el marco idóneo para las actividades del turismo acuático con cruceros por el río y práctica de deportes en los numerosos embalses construidos a lo largo de su cauce. El corredor del Duero es, por lo tanto, un itinerario que parte en dos la Comunidad y que permite disfrutar de una oferta turística de naturaleza, arte y gastronomía.

1. LA CUENCA DEL DUERO

El río Duero nace en la provincia de Soria, en Duruelo de la Sierra, dentro del agreste paisaje que configuran los Picos de Urbión. En total, desde su nacimiento hasta la desembocadura en el Atlántico, ya en Oporto, recorre 897 kilómetros.

Castilla y León concentra más del 80% del territorio del Duero en tierras españolas, con un radio de acción de la cuenca que llega a siete comunidades autónomas más. En sus más de 97.000 km2 (unos 79.000 en España) crea paisajes de salvaje vegetación y fauna que varían según el río entra en las distintas provincias por las que atraviesa: Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca.

Los 897 kilómetros de longitud del Duero se reparten entre los 572 que cruzan España, los 213 que discurren por tierras portuguesas y los 112 del tramo internacional. En este último se produce el mayor aprovechamiento de agua y surge uno de los paisajes más imponentes de la ruta: los impresionantes cañones de los Arribes (Zamora y Salamanca) que, a su vez, trazan la frontera natural entre España y Portugal.

El río Duero abandona las tierras de Castilla y León en la Fregeneda, en el muelle fluvial de Vega de Terrón, bajo el Puente Internacional. Aquí el río se vuelve navegable y el puerto se convierte en la vía de comunicación de la región con el mar.

2. LOS AFLUENTES DEL DUERO

La cuenca del Duero bebe en todo su recorrido, desde su nacimiento en Duruelo hasta su desembocadura en Oporto, de los ríos de la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central. En España sus afluentes más importantes, por la cantidad de agua que lleva su caudal, son: el río Tera, el Pisuerga y el Esla, todos en la margen derecha. El Tormes, el Eresma y el Duratón son los más significativos en su lado izquierdo.

3. PUENTES

Los puentes, como es natural, son una constante a lo largo de todo el recorrido del Duero. Construcciones que se levantaron para salvar las aguas y permitir el paso de una orilla a otra. Desde puentes románicos, hoy inundados por las aguas del río cuando baja con mayor fuerza, pasando por los medievales y las modernas construcciones de hierro, el río Duero ha dejado a lo largo de los siglos una gran colección de estas obras de ingeniería, que hoy se integran como un atractivo turístico más de la ruta. Buena parte del patrimonio histórico se encuentra, precisamente, en estos pasos desde donde las localidades reciben y despiden sus aguas.

Sus afluentes y los pequeños cauces fluviales, que surgen a su paso, originaron estas construcciones, en ocasiones reductos de una arquitectura popular que hoy sorprende en los lugares más inesperados. Es lo que ocurre en muchos puntos de los Arribes del Duero donde puentes de lajas de granito, asentados sobre pilares de piedra, todavía hoy salvan las aguas de los arroyos. Muchos no levantan más de un metro del suelo, pero en su día se convirtieron en la solución para salvar el agua a falta de modernos puentes de cemento.

4. EL DUERO Y LA LITERATURA

El río Duero ha sido uno de los ríos más cantados por escritores y poetas de todas las épocas. Gerardo Diego, enmarcado en la corriente literaria de la Generación del 27, encontró en sus aguas la fuente de inspiración para aquellos versos que han pasado a la historia: Romance del Duero-donde decía “Río Duero, río Duero/ nadie a acompañarte baja, nadie se detiene a oír/ tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde,/ la ciudad vuelve la espalda./ No quiere ver en tu espejo/ su muralla desdentada”.

Juan Antonio Gaya Nuño, en el Santero de San Saturio, narra: “hay un corto trecho del gran río que casi emociona por su majestad y belleza; desde el Perejinal, el Duero tuerce hacia Soria, sin dejar de verse el cerro del Mirón”.

Estos dos autores se suman a una larga lista de escritores contemporáneos y a las leyendas populares que, de viva voz, han llegado hasta nuestros días. Pero sin duda, los versos de Antonio Machado, por su vinculación a la ciudad donde nace el río, la que vivió el romance con Leonor y por su proyección en la literatura mundial, son en la actualidad los más conocidos. Valga como ejemplo aquellos que cantaban: “¡Oh Duero!, tu agua corre y correrá mientras las nieves blancas de enero el sol de mayo haga fluir por hoces y barrancas, mientras tengan las sierras su turbante de nieve y tormenta”.

5. LAS CULTURAS EN TORNO AL DUERO

El río Duero no es sólo la espina dorsal que vertebra la región de Castilla y León. Sus aguas han sido testigo de la historia desde que el río existe y desde que llegaron los primeros pobladores de la región. Hoy, la huella de estas culturas se observa en los pueblos y ciudades que han nacido a su vera.

Los celtíberos, entre ellos los vacceos, lusitanos y el pueblo romano tuvieron que sortear el Duero. Para ello levantaron puentes que aún hoy se conservan. Unas construcciones que permitieron a sus ejércitos adentrarse en la Meseta Castellana.

Más tarde llegaría la Reconquista, donde el río ejerció de frontera para los árabes. Y así, poco a poco, de sus aguas bebieron legiones que conquistaron estas tierras, ejércitos que construyeron todo un mirador de fortalezas y castillos que hoy permanecen en pie. Monasterios, haciendas y ciudades que entre sus murallas levantaron un apretado conjunto de iglesias, palacios, catedrales y arquitectura propia que actualmente podemos contemplar.

El río ha sido, sin lugar a dudas, fuente de vida, de historia y cultura que hoy permite al turista disfrutar y recrearse con un rico patrimonio que sustentan las provincias por las que atraviesa: Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca.

6. LOS EMBALSES

A lo largo de la cuenca del Duero, el turista encontrará una rica oferta de embalses, cuya construcción meramente estratégica, hoy permite disfrutar de apreciados rincones que han provocado una fauna y una flora propia. También algunos posibilitan la práctica de deportes de turismo activo y ofrecen lugares adecuados para el baño.

Uno de los primeros, siguiendo el nacimiento del Duero, es el embalse de la Cuerda del Pozo, donde las aguas se remansan y forman playas aptas para el baño. Se encuentra en uno de los parajes más asombrosos, rodeado de pinares y a los pies del Espacio Natural de los Picos de Urbión.

En Los Rábanos, el Duero entra con fuerza para la producción de energía eléctrica. Más tarde una nueva playa fluvial, en la que poder bañarse y practicar piragüismo en aguas tranquilas.

Siguiendo la ruta, otro embalse es el de San José, dentro de la llanura, en tierras de Valladolid. Está dentro del Espacio Natural de las Riberas de Castronuño, Vega del Duero, por lo que su visita es casi obligada.

Cuando el río Duero entra en las Arribes del Duero, aparecen los embalses de mayor dimensión configurando lugares de gran belleza. El embalse de la Almendra, en el límite del Espacio Natural de las Arribes del Duero, el de Bemposta, en plena frontera con Portugal, dan paso al de Aldeadávila y Saucelle, los mayores productores de energía de todo el recorrido.

 

Para más información, visitar la página de la Diputación de Valladolid:

http://www.diputaciondevalladolid.es/turismo/rutas/13/Ruta+del+Duero%22

y esta otra página de la Asociación de Municipios: 

 http://www.rutadelduero.es/index.php?option=com_content&view=section&layout=blog&id=6&Itemid=37

El río Duero junto a la Presa de ALDEADÁVILA (ARRIBES de Salamanca)

El río Duero junto a la Presa de ALDEADÁVILA (ARRIBES de Salamanca)

  

DASNIO: En la enciclopedia que teníamos en la escuela venía el romance al que haceis referencia de Gerardo Diego. Los niños de Aldeadávila lo cambiábamos y decíamos:

Río Duero, río Duero
nadie a acompañarte baja,
sólamente el tío Martín
cuando va a poner las trampas.

 

La información que da la Diputación de Salamanca, no es completa:

http://www.dipsanet.es/turismo/rutas/duero.htm

Aprobado el PLAN REGIONAL DEL VALLE DEL DUERO. Salto y Poblado de ALDEADÁVILA. ARRIBES DEL DUERO

Cúpulas del agua: Un gran Proyecto Regional vertebrador del Duero, incluyendo Norte de Portugal

Cúpulas del agua: Un gran Proyecto Regional vertebrador del Duero, incluyendo Norte de Portugal

 

Otra hermosa vista del DUERO desde el MIRADOR DE LA PRESA DE ALDEADÁVILA (IBERDROLA)
Otra hermosa vista del DUERO desde el MIRADOR DE LA PRESA DE ALDEADÁVILA (IBERDROLA)
La bellísima PRESA DE ALDEADÁVILA construida por IBERDOLA en 1963. Principal Central Hidroeléctrica de ESPAÑA
La bellísima PRESA DE ALDEADÁVILA construida por IBERDOLA en 1963. Principal Central Hidroeléctrica de ESPAÑA

La Junta de Gobierno de CASTILLA Y LEÓN a propuesta de la Consejería de Medio Ambiente acaba de aprobar el PLAN REGIONAL DEL VALLE DEL DUERO, con las Inversiones necesarias para su desarrollo en el período 2010-2020.

La provincia de Salamanca con su CÚPULA DEL AGUA, y la de ZAMORA: “Plan Regional Zamor@ DUERO” se encuentran dentro del PLAN.

El Plan Regional Valle del Duero tiene como objetivo principal convertir el corredor en un modelo de desarrollo sostenible para Castilla y León y, como destacó Ruiz, el programa de inversiones se completa con proyectos privados que posibilitarán la creación de empleo y “riqueza” en la zona, algo que también se fomentará con el “necesario desbloqueo” de la Autovía del Duero y de corredor ferroviario.

 

La puesta en marcha de este Plan contempla más de 100 acciones en un ámbito territorial que representa más del 25 por ciento de la superficie —más de 25.000 kilómetros cuadrados— de la Comunidad y el 32 por ciento de su población, que suponen cerca de 800.000 habitantes. El Plan afectará a once espacios naturales y más de 500 bienes de interés cultural.

Con relación a los Proyectos a desarrollar en la provincia de SALAMANCA destacan:

-Sendas del Duero

Respecto al proyecto de Sendas del Duero, se encuentran en marcha varias actuaciones incluidas en el Plan de Riberas por un importe total que supera los 10 millones de euros, así como varias actuaciones en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente en el marco del proyecto Caminos Naturales.

Por otra parte, se encuentra en ejecución el Plan de Dinamización de la Ribera del Duero con una dotación de 4,5 millones de euros, que incluye acciones en materia de infraestructuras, promoción y formación. También se encuentra en elaboración el programa de señalización de todos los elementos culturales, turísticos y singulares del territorio Duero y la Red de Datos Espaciales del Duero (i-Duero).

Por su parte, la iniciativa privada ha puesto en marcha proyectos relacionados con energías renovables. En concreto, cabe destacar las plantas de producción de energía eléctrica con biomasa forestal en la Ciudad del Medio Ambiente (45 millones de euros) y en Almazán (50 millones de euros), así como plantas de producción de biomasa con fines térmicos en Valladolid y Soria. Además, se encuentran en tramitación varios proyectos para la instalación de plantas para la producción de energía eléctrica con tecnología solar térmica en Soria, Valladolid, Zamora y Salamanca.

 

 

 

Poblado de ALDEADAVILA (Cúpula H2O)

Poblado de ALDEADAVILA (Cúpula H2O)

 

 

- Cúpula del Agua: en el Poblado de ALDEADÁVILA DE LA RIBERA

“AGUA Y RECURSOS- SOSTENIBILIDAD. RÍO DUERO:

El agua, los Recursos naturales, el Medio Ambiente, el paisaje y la sostenibilidad , son los recursos más recurrentes en un Proyecto cuyo eje fundamental es el río Duero. El agua como recurso vital y fundamento esencial de cualquier ecosistema, el AGUA como elemento estratégico  de la geopolítica mundial y derecho inherente de las personas y los pueblos, el AGUA como recurso que en sus múltiples manifestaciones, define los paisajes, alimenta a los animales que habitan el territorio del DUERO, y configuran en definitiva el espacio.

Es por ello que la sostenibilidad, a través de la denominada CÚPULA del AGUA (H2O), debe ocupar un lugar singular dentro del conjunto de actuaciones enmarcadas en el programa de las Cúpulas del DUERO. Con la pretensión de convertirse en una Cúpula Internacional españa- Portugal, la CÚPULA DEL AGUA se ubicará en las ARRIBES DEL DUERO (SALAMANCA), espacio de gran valor ambiental, natural y paisajístico, vinculada a las presas y poblados de Aldeadávila y Saucelle, otro de los elementos más significativos del Territorio Duero”.

 

De esta forma, la Junta de CASTILLA y LEÓN, a través de la óptima gestión de su Consejera de MEDIO AMBIENTE, viene  a reconocer y aprovechar las grandísimas oportunidades que ofrecen los Poblados y Centrales Hidráulicas de ALDEADÁVILA y SAUCELLE. La presentación del trabajo ha sido realizda por la empresa SAMOA (Société dÁménagement de la Métropole antes Saint Nazaire), que dirige Laurent Théry, y con el que por supuesto la Junta está encantada. Su visión es un enfoque a largo plazo, basado en las potencialidades de cada CÚPULA y cada Eje de Desarrollo.

Este Plan como dice el Presidente Juan Vicente Herrera es “Un Proyecto que traspasa la escala política”, y sin duda razones no le faltan: se trata de vertebrar todas las provincias que baña el Duero y la Región del Norte de Portugal en una gran Proyecto Cultural, a la misma vez que de Naturaleza y de Desarrollo. Puntos estos que serán del agrado de la Unión Europea.

Lo mismo que hiciera la empresa IBERDROLA, S.A. ya desde el año 1903, y sobre todo JOSÉ DE ORBEGOZO ya desde 1930, al decidir el emplazamiento de ALDEADÁVILA DE LA RIBERA como el ideal para desarrollar su gran Proyecto de SALTOS DEL DUERO, y que hoy en día constituye el mayor aprovechamiento 100% ECOLÓGICO y de ENERGÍA RENOVABLE como lo es el SALTO DE ALDEADÁVILA.

A esta decisión se ha unido además, que aquí, en las ARRIBES CENTRALES, se dan los mayores valores ecológicos y paisajísticos del Parque Natural. ARRIBES DEL DUERO. 

En cuanto a la Región Norte de Portugal, los ayuntamientos más importantes como MOGADOURO (12.000 habitantes) y sede del Parque complementario do Douro Internacional y Torre de Moncorvo sin duda alguna apoyarán esta ubicación, puesto que se trata básicamente de buscar una ubicación internacional que relacione ambos Parques. Así, el nuevo eje de comunicaciones IC-5 favorecerá la relación con esta región.

Se abre ahora un período de 2 años para buscar los Fondos Europeos, labor en la que participarán todas las Administraciones, desde las locales hasta la Autonómica. El Ayuntamiento de ALDEADÁVILA además, cuenta con terrenos y novedosos proyectos que ya ha presentado ante la Junta de CASTILLA y LEÓN.

A pesar de la crisis, Proyectos así configuran sin duda alguna, un horizonte más prometedor para nuestra Tierra de Castilla y León.

Programa de CÚPULAS DEL DUERO (2010- 2020)

Programa de CÚPULAS DEL DUERO (2010- 2020)

Eugenio Grasset y Fernando Celayeta en la península de El Cuerno, en 1903. PROSPECCIONES PARA EL SALTO DE ALDEADÁVILA (IBERDROLA, S.A.)

Eugenio Grasset y Fernando Celayeta en la península de El Cuerno, en 1903. PROSPECCIONES PARA EL SALTO DE ALDEADÁVILA (IBERDROLA, S.A.)

La curva del DUERO, subiendo al MIRADOR DE LA CODI. Al fondo el POBLADO DE ALDEADÁVILA

La curva del DUERO, subiendo al MIRADOR DE LA CODI. Al fondo el POBLADO DE ALDEADÁVILA

Para ver más documentación de PROYECTO VALLE DEL DUERO en el POBLADO Y SALTO de ALDEADÁVILA (IBERDROLA, S.A.) se puede visitar:

http://www.scribd.com/doc/32084717/Plan-Regional-Valle-del-DUERO-CASTILLA-y-LEON-Cupula-H2O

Vista desde la coronación de la Presa de ALDEADAVILA. El Programa de la Gente Viajera- ONDA CERO

Vista desde la coronación de la Presa de ALDEADAVILA. El Programa de la Gente Viajera- ONDA CERO

Como dice DASNIO:

“El Duero corre a lo largo
y un poquito a lo ladero.
No hay uvas como el albillo,
ni amores como el primero.”

Los sermones del P. Pedro de Calatayud por tierras de Ledesma y de Las Arribes

La Huerta franciscana de La Verde, lugar de las predicaciones del P. Pedro de Calatayud en 1719

La Huerta franciscana de La Verde, lugar de las predicaciones del P. Pedro de Calatayud en 1719

Detalle de las cruces góticas de Santiago, en Aldeadávila
Detalle de las cruces góticas de Santiago, en Aldeadávila

En varias entradas recientes hemos visto la presencia de importantes jesuitas en Las Arribes salmantinas, sobre todo el P. Juan Conde, que fue entregando el testigo a los también arribeños Ignacio Santos y Rafael Conde. Los tres, además de dedicarse a la enseñanza, se conocían y se fueron pasando el testigo de la predicación en las misiones populares jesuíticas, tanto en Castilla la Vieja-sobre todo en Salamanca- como principalmente en Galicia. Estos tres predicadores, bendecían las aguas, y reunían auténticas multitudes de fervorosos agricultores, quienes corráin a ser bendecidos, a presenciar posibles milagros, y a ser bendecidos. Todo esto en la segunda mitad del siglo XIX, y hasta los años de la Dictadura de Primo de Rivera.

El P. Juan Conde villarejo, famosísimo por su dedicación, trabajo, y apasionamiento en sus prédicas, admiraba profundamente a un predecesor suyo: el P. jesuita Pedro de Calatayud.

El P. Pedro de Calatayud fue en su época, 150 años anterior tanto o más famoso que el P. Juan Conde, y eran famosísimos sus discursos que corrían de comarca en comarca. Es fácil encontrar bibliografía, y varios de los discursos completos que él predicaba, y que apasionaban a los riberaños allá por 1719.

Con sólo 25 años, el navarro de Tafalla P. Pedro de Calatayud, en una de sus primeras misiones recorrió la comarca de Ledesma, y dió numerosas prédicas en la comarca de Aldeadávila (La Ribera del Duero salmantina), así como en Sayago y Zamora. Él mismo, jubilado, y con permiso de sus superiores de la provincia escribió sus discursos, y sus vivencias religiosas.

A Aldeadávila llegó con sólo 25 años el día 8 de setiembre de 1719, “haciendo Missión por espacio de 15 días en la Villa de Aldea de Avila el P. Albarizqueta y el P. Pedro de Calatayud”.

Las masas religiosas de campesinos formaban enormes colas, como si se tratara de un moderno concierto multitudinario para escucharle, creer en Dios, y el acto principal: la bendición de las aguas: en este caso las del río Duero en La Verde, y la de sus afluentes: el Ropinal, el río Masueco (Uces), étc. También solían acudir muchos campesinos portugueses a este tipo de actos multitudinarios, salvo en los momentos de tensión bélica (1640-1660, y 1745).

“Por despedida de aquella expedición apostólica y preparación para el nuevo curso dieron misión en Aldeadávila, en cuya profundidad divide el Duero á España de Portugal. El P. Guardián y tres religiosos más del Convento de la Observancia…”.

Es decir, dieron misión durante 15 días en la Huerta de Santa marina, junto al Convento franciscano de La Verde. Es de suponer, que también se desplazaran a localidades próximas como Mieza, Masueco, Pereña y yo incluyo también a Villarino de los Aires.

Tal era la fama, y los posibles milagros que se le atribuirían que su leyenda se transmitía de familia en familia, y de generación en generación, hasta el punto que 100 años después el P. Juan Conde se declaraba fiel seguidor suyo.

 

Otra pequeña historia más de nuestras Arribes, y que nos habla de la gran sencillez de sus gentes, y de la gran fe que tenían.

“El tren de las Arribes” en la literatura española del siglo XIX

Tren correo de La Fregeneda

Tren correo de La Fregeneda

Barca de la Aduana de Aldeadávila en 1906
Barca de la Aduana de Aldeadávila en 1906

Ayer nos pedía Dasnio que publicáramos más información de un tema que continúa de actualidad: la recuperación para uso turístico del BIC “Tren de La Fuente de San Esteban a La Fregeneda y Barca D’Alva”.

En la revista ilustrada madrileña “La Ilustración española y americana” de 1897, 30 de julio, el autor Zeda publica un bonito cuento, probablemente basado en tradiciones orales que había escuchado en las Arribes salmantinas. Hacía sólo 10 años que se había inaugurado nuestra vía férrea…

El autor, bajo el pseudónimo de Zeda es el periodista Francisco Fernández Villegas (1856-1916), que formó parte de un grupo de periodistas salmantinos ilustrados, que ya antes de 1890 se destacan por el estudio de Cuentos populares y del folklore popular de nuestra tierra: una especie de nuevo renacimiento salmantino que terminaría desembocando en Unamuno.

 

“El Salto del Gitano”

“Nadie le había visto: la calle estaba solitaria, y apenas apuntaba el día. Un poco de resplandor por el Oriente, y nada más. Serían las cuatro de la madrugada.

-         ¡Oh! Si siempre fuera de noche…

Todo sombras, todo obscuridad: el sol es un delator -pensaba el fugitivo deslizándose cuidadosamente junto á las tapias de adobes que forman las callejas del pueblo.

De repente se detuvo.

-         ¿Eh?.¿Quién va?. Nadie le contestó!

-         ¡Bah! Es un árbol; respiro…Pues no había creido que era un hombre…

Pensaba que no iba a acabarse este maldito lugar…

Llegó a la carretera, cuya larga cinta blanqueaba por entre tierras de labor á la claridad aun incierta de la mañana.

-         ¡El campo! Aquí no corro peligro de que me sorprendan. Si me persiguen, no me faltará una zanja ó un matorral donde esconderme. Tengo cinco horas por delante; á legua por hora, cinco leguas. La frontera de Portugal está a ocho de aquí. Al anochecer habré pasado el Duero, y una vez en la otra orilla, nada tengo que temer. Iré a Lisboa ó á Oporto…y después a América. ¡Cinco horas!

Hasta las ocho de la mañana nadie advertirá, que la puerta del sr. Juan no se abre. Acudirá gente. Llamará…no responderá nadie. ¿Y quién ha de contestar?; los muertos no hablan. Luego irá la justicia. Entrara; primero el portal; después la sala; allí el arcón abierto y las ropas revueltas. En la alcoba, al pie de la cama, el señor Juan con los brazos en cruz, el corazón partido de una puñalada y los ojos abiertos, muy abiertos!…

-         “No me asesines, decía: te daré lo que quieras, pero por Dios no me mates”.

Y se abrazaba a mis rodillas.

- “Te juro que no te denunciaré, que no hablaré…”

¡Para que yo le creyera!…¡No; los muertos no hablan!

Se quedó con los ojos abiertos, mirándome espantado…

¡Todavía los veo!…¡Oh, pero ellos no ven, no ven! Tengo sangre en las manos. Me las lavaré en el primer arroyo que encuentre.

Detuvóse un momento y miró enderredor suyo. Centrajose su boca con repugnante sonrisa.

-         Aquí están; junto a mi pecho…Uno, dos, diez, veinte, treinta. ¡Treinta mil pesetas!

¿Tendrán salpicaduras de sangre los billetes?¡Soy rico!…

Y pensar que hace pocas horas no tenía ni unos cuántos céntimos para matar el hambre…Él, en cambio, tierras, casas y dinero. Bastante tiempo ha disfrutado de sus riquezas…¡Setenta años!…

¿Qué le quedaba por vivir?…¡Maldición! No tengo zapatos. Me los quité para entrar sin ruido en la alcoba. Caminar un día entero descalzo y a campo travieso. ¡Torpe de mí!…

Era ya de día; el fugitico se apartó de la carretera. En derredor suyo se extendía el campo solitario y triste.

-         Ya me he hecho sangre en los pies. ¡Malditos abrojos!…

¡Qué contentos vienen aquellos pastores!. ¡Cantad, cantad, imbéciles! Trabajad como bestias…sudad como bueyes sobre el surco…Yo seré libre: siy rico.

Dos horas hacía que había salido del pueblo. Caminaba rápidamente, sin volver la vista atrás, sin dirigir una sola mirada a la torre del pueblo, cuyas ventanas parecían ojos muy abiertos que miraban a lo lejos. Al llegar cerca del pueblo N….. se detuvo breves instantes.

-         A las seis y media llega á la estación el tren de Portugal; á las nueve en la frontera. Si yo me atreviese…¡Imposible! No tengo otro dinero que estos billetes. Dar mil pesetas un hombre descalzo para pagar un billete de tercera!…¿Cómo tienes tú este dinero? Me registrarían, verían esta sangre…

-          “¡Ladrón! ¡Asesino! ¡A la cárcel…” ¡Y luego la Audiencia, la capilla, el patíbulo!…No,no..Adelante aunque me despedace los pies con los guijarros y las espinas.

Lejos silbó el tren: oyóse a poco el resuello de la locomotora y el rodar de la enorme masa. Detúvose en la estación, y se alejó silbando de nuevo y sembrando el aire de bocanadas de humo que el sol naciente doraba y el viento deshacía.

-         Corre, corre…¡Oh! ¡Quién pudiera correr como él!…Todavía corre más el telégrafo. Dentro de dos horas esos palos y esos alambres que parecen mudos, gritarán con voz que se oirá a cientos de leguas…

-         ¡Al asesino!…

Cerca de la senda por donde el hombre caminaba estendíase un monte de robles y encinas. El fugitivo se internó entre los árboles.

Aquí es más fácil ocultarme que en el campo…¿Qué ruido es ese? Es un vaquero que grita a sus reses…Me ocultaré entre estos carrascos. ¡Qué bien se está aquí! Esta zanja parece una sepultura…

¡Si pudiera dormir!…No, no puedo…Le veo siempre, siempre…Es mejor andar. Cuando esté en salvo podré dormir. ¡Qué dolor en los pies! Estas espinas son peores que los guijarros. ¡Ah! Ruido de agua corriente. Calmaré la sed que me devora, y me lavaré las manos. ¡Ira de dios! Se acerca un rebaño. Si me vieran los pastores…Por aquí, que es lo más espeso.

Y el miserable huyó, ocultándose entre las malezas. Mediaba ya el día cuando salió del monte. A aquella hora su crimen debía de estar ya descubierto. Sin duda le perseguían; quizá á pocos pasos estaba la Guardia civil; y acometido por el vértigo del pavor huyó cayendo y levantando, perseguido por la jauría de sus pensamientos.

Cruzó varias tierras, atravesó un prado y llegó á un paraje en que se cruzaban dos caminos. Tras de breve vacilación tomó el de la derecha, mas lo dejó bien pronto. La senda formaba varios recodos y siguiéndola era fácil encontrarse de repente con algún caminante.

-         ¡Si me descuido!…Aquellos dos hombres son guardias. Los conozco en el brillar de sus carabinas. Me agacharé en este barranco. Siento que el corazón me late en la garganta…Los oigo. Ya están aquí. ¿Se detienen?…parece que pasan…se alejan…Sí, se alejan…¡Un esfuerzo más!…

*  *  *

En el confín del horizonte, por la parte de Poniente, destacábase las cumbres azuladas de una cordillera. Por entre aquellos montes corre el Duero.

-         Adelante, adelante -dijo en voz alta el fugitivo, y aceleró su marcha.

El terreno que pisaba quedaba manchado de sangre.

-¡Dios mío, dame fuerzas!…He dicho Dios mío. ¡Qué necio soy! ¡Como si Dios oyese las súplicas de los asesinos!…¡Si fuera ya de noche!…

Terminada la llanura y empezada la montaña, ásperos pizarrales que hacían pensar en no sé que enorme amontonamiento de lápidas rotas de un cementerio de gigantes. Entre las junturas de aquellas canchas, cuyos bordes desgarraban los pies del caminante, brotaban enfermizas plantas amarillentas. El hombre, más que andaba, se arrastraba hacia la cumbre de los cerros, cada vez más ásperos. El cansancio, el hambre, la sed y las heridas de los pies le hacían detenerse; pero el pavor le daba fuerzas sobrehumanas, y seguía, seguía siempre estampando sangrientas huellas en los peñascos. Aun su misma víctima hubiera tenido lastima de él; tal era la expresión de angustia y dolor de su semblante contraido.

La tarde era serena y tranquila, una tarde de otoño en Castilla. Reclinándose el sol sobre nubes rojizas, enviando sobre los barbechos y rastrojeras sus rayos oblicuos. A largas distancias unos de otros, tal cual caserío, cuya chimenea humeante hacía pensar en la paz del hogar, en la cena sabrosa, en el sueño tranquilo.

-         Los que están allí -pensó el fugitivo contemplando una lejana alquería- no tienen miedo.

Entonces pasó por su memoria el recuerdo de su infancia y de su juventud. La pobre casa en cuyo umbral había gozado de las caricias del sol cuando niños las encinas del monte vecinal, entre cuyas espesas ramas se arrollaban las tórtolas en primavera; la carcava cuyo ruido le asustaba en las largas noches del invierno; la era, cuyas parvas crujían al ser trituradas por los pedernales del trillo; las tierras de labor, cuyos surcos fecundos había él tantas veces empapado con su sudor. También había amado…Los domingos, al caer de la tarde, mozos y mozas al son del tamboril y de la dulzaina, bailaban en la plaza de la aldea…Allí lo vió por primera vez…

¿Qué quedaba de todo aquello?

Más cruel que la áspera subida por los pizarrales de la sierra era aquel recuerdo de sus placeres desvanecidos y de su honradez asesinada.

*  *  *

Cerca del pueblo de Aldeadávila, cuyo caserío se destacaba a los últimos resplandores del sol poniente en el lejano horizonte, corre el Duero. El río, que cuatro kilómetros más arriba tiene una anchura de doscientos metros, se va poco a poco estrechando hasta precipitarse en un cauce de roca viva, tan angosto, que ha sido causa de una tradición y del nombre de “Salto del gitano”.

Cuéntase que uno de estos bohemios, perseguido por la tropa y acosado de tal suerte que no tenía más remedio que morir ó entregarse, tomó carrera, y dando un salto verdaderamente prodigioso, salvó la distancia que media entre las dos orillas.

Cuando el fugitivo llegó al Salto del gitano era bien entrada la noche. El paraje no podía ser más imponente. Rocas enormes que parecían asomarse espantadas á la profunda cortadura; plantas, que colgadas sobre el abismo, agitaban á los impulsos del viento sus desgreñadas cabelleras; árboles que se retorcían como de espanto al borde del tajo, y en lo hondo el sonido amenazador del Duero…

El caminante se detuvo. A la medrosa claridad de la luna que se levantaba en aquel momento, midió con la vista la profundidad de la cortadura y se sentó en el borde de la espantosa sima. Así pasaron algunos momentos; ¡una eternidad!.

De repente oyó voces que se acercaban; levántose como sacudido por una corriente eléctrica. Púsose en pie sobre la roca y miró. Entre los peñascos vio relucir de fusiles. Le buscaban…Sin duda habían servido á los perseguidores las huellas ensangrentadas del caminante. ¿Qué hacer? Ocultarse, imposible; tratar de huir á derecha ó izquierda, era la perdición…¡El salto del gitano!

Anduvo unos cuantos pasos atrá; hizo un salto formidable, y saltó…

Su esfuerzo fue inútil, y el cuerpo del fugitivo cayó al barranco y desapareció entre las aguas del río, que siguió murmurando lúgubre y fatídico en el fondo de la pavorosa cortadura”.

ZEDA, “La Ilustración española y americana”, nºXXVIII, 30 de julio de 1897, Madrid.

http://www.scribd.com/doc/25021391/Del-salto-del-Cauallero-al-SALTO-DE-ALDEADAVILA

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Al final del Vídeo, el cañón de las Arribes con el barco de Aldeadávila al fondo.