Archivo de la categoría ‘Aldeadávila de la Ribera’

DIA DEL ARBOL en LAS ARRIBES de ALDEADÁVILA, Salamanca

Cartel de la convocatoria

Cartel de la convocatoria

picón de felipeHoy, día 18 de abril se celebra el DIA DEL ARBOL 2010, junto a la laguna de EL ROCOSO, muy cerca del casco urbano de ALDEADÁVILA.

El acto, como en las ediciones anteriores, está organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Aldeadávila, a través de la Oficina de Turismo y Visitantes de la localidad (Roberto), y cuenta con la colaboración del Colegio La Ribera, la APA, y Patrimonio Natural de Castilla y León, que con sus Casas del Parque de Fermoselle y Sobradillo colaboran nuevamente en este evento.

En esta ocasión está previsto que las más jóvenes, y las que no somos tanto plantemos cerca de 300 árboles de nuestras especies autóctonas, para embellecer una zona del pueblo, en el que las aguas de la laguna destacan sobre el fondo de la Sierra de Mogadouro.

Quedáis todos/todas invitados a este acto.

El apellido HERRERA y los franciscanos de LA VERDE (Aldeadávila)

LA VERDE, RIVAS Y BARRUECO PARDO como señoríos de la Orden de Santiago
Calzada medieval que unía LA VERDE y RIVAS con ALDEADÁVILA
Calzada medieval que unía LA VERDE y RIVAS con ALDEADÁVILA

Rastros de la importancia medieval y hasta el siglo XIX de la calzada que unía La Verde con Rivas y Aldeadávila; junto al admirado Picón del Tío Felipe y Salto del Gitano.

En 1609 el hijo natural de Juan Holgado y María Redondo -y nacido en Aldea de Ávila, hacia 1582(?)-   adopta el nombre religioso franciscano de Fray Joannes de Herrera -Fray Juan de Herrera-, evidentemente no por motivos familiares, ni de sangre, sino en recuerdo de otro franciscano salmantino fallecido hacía pocos años en el Yucatán mejicano, exactamente en 1567, es decir, aproximadamente 15 años antes del nacimiento de este segundo fray Juan de Herrera.

Las razones para llamarse Fray Juan de Herrera parecen claras: la gran admiración que sentía el joven aldeavileño por la figura del estudioso franciscano, escritor y uno de los primeros evangelizadores del Yucatán. Me imagino que el deseo de adquirir tal nombre sería también de otros muchos jóvenes, así que la concesión de tal distinción pudiera ser por una relación familiar, o porque el primer Fray Joannes de Herrera también fuera de nuestro pueblo… ¡casi imposible saberlo!.

La influencia del Convento franciscano de La Verde en Aldeadávila fue tremenda y muy grande en toda nuestra provincia: muchos jóvenes con ansias de adquirir un nombre, y de lograr una buena posición seguían este camino: Convento de La Verde-Salamanca y daban el salto a América: donde todas las aventuras y posibilidades eran pocas para personas con tanto ánimo y energías…

Lo que sí parece claro es la gran influencia de los franciscanos de Laverde en Aldeadávila, su comarca y en general en Salamanca, así como que muchos salmantinos estuvieron ya en el siglo XVI en Méjico, donde tuvieron un papel muy señalado en el Yucatán: los hermanos Bracamonte, Juan Caballero, Yelves (Yeltes?).

Los apellidos Santiago y Herrera ya están presentes en Aldeadávila en el siglo XVI en figuras muy importantes en su época, personas que fueron enriqueciendo el pueblo y dando lugar a eso que se ha dado en llamar “la proyección urbana de Aldeadávila” su vocación urbana“, su proyección como centro urbano más importante de Las Arribes salmantinas. A todo este enrquecimiento fruto del Convento, hay que unir el impulso poblacional que nos aportan los moriscos en el siglo XVI y los judeoconversos portugueses del siglo siguiente.

El apellido Herrera perduró en el tiempo en todas estas familias de Aldeadávila: unas porque aspiraban a tener expediente de nobles, otras porque dieron importantes políticos, escritores o religiosos que evangelizaron en América o Filipinas.

En el siglo XVII tenemos, por ejemplo: Isabel de Santiago Herrera (1630), Lucía Herrera (1689), Catalina Herrera, María Herrera, María Barreña y Herrera (1687), pero sobre todo Fray Alonso Sendino Herrera (1640-1740) -quien dió un impulso importante a la Universidad de Manila, Filipinas-. Y la desconocida figura de Juan Caballero de Santiago Herrera (1669) abogado de éxito en Aldeadávila, cuya figura da para un estudio más detallado, y con una larga descendencia, fruto de sus tres matrimonios.

En el siglo XVIII, ya obtenida la declaración real de Villa, creo que en tiempos de Felipe IV, el apellido continúa generando personajes notables: José Martín Herrera, el Padre Joseph Hernández Herrera y los dos Ministros del Caballero y ministros con Carlos III y Carlos IV: Gerónimo Manuel y Joseph Antonio Caballero, ambos en su largo nombre, conservaban su apellido, su ascendencia Herrera.

A partir de 1812, y la marcha de los franceses, que tuvieron un destacamento importante en nuestro pueblo, parece que el orgullo, y el sentimiento urbano del pueblo han desparecido: y no es para menos, la Desamortización de Mendizábal fue todo un drama aquí. No obstante, el siglo XIX todavía nos da abogados, y figuras políticas de primer orden en toda España, también religiosos y cardenales. Es el epílogo de “esta vocación urbana y universal” en la mentalidad de Aldeadávila, en gran parte de estas figuras continúa el apellido Herrera de segundón: Manuel Caballero del Pozo y Herrera (Rector de la Universidad de Salamanca y Diputado en las Cortes de Cádiz de 1812), su hermana María Caballero del Pozo y Herrera, el Cardenal de Santiago de Cuba y de Santiago de Compostela José María Martín Herrera (1835-1922), y el poco recordado en nuestra comarca Cristóbal Martín de Herrera (1831-1878), que llegó a ser Vicepresidente del Congreso de los Diputados de España, y brillante escritor de obras del Derecho español.

Una historia, la de las familias Santiago, Caballero y Herrera, que ha quedado guardada en este rincón de España en tres obras arquitectónicas: el Humilladero del Santo Cristo, las Cruces de Santiago y de San Marcos, además de varios palacetes de los siglos XVIII y XIX que esperan su catalogación monumental por parte de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.

Todas estas pequeñas historias, y algunas más están escritas en cada calle en la nueva señalización que está realizando el Ayuntamiento de Aldeadávila.

In memoriam de MIGUEL DELIBES

Miguel Delibes de Castro (Fuente: www.oesa.ufz.de/)

Miguel Delibes de Castro (Fuente: www.oesa.ufz.de/)

Hoy, a las 7:30 de la mañana nos despertábamos todos con la triste noticia del fallecimiento de un castellano y leonés universal Don Miguel Delibes.

Nadie como él, en la segunda mitad del siglo pasado supo retratar la vida de nuestros pueblos, y de nuestra tierra castellana: el alma, el espíritu de nuestra tierra… y en un castellano recio pero muy cuidado.

Novelista, periodista, gente del pueblo, escribió en diciembre pasado aquello de: “la lengua pertenece al pueblo”.

El autor de “La milana”, “Las arañas”, “Cinco horas con Mario”, “Los Santos inocentes”, “El hereje”, “La sombra del ciprés es alargada”, y sobre todo “El camino” nunca recibió el Premio Nobel, no le hacía falta, su obra y su pensamiento serán universales y perdurarán en el tiempo.

A estas horas son ya casi 13.000 los castellanos y leoneses, españoles y vallisoletanos que se han acercado hasta su capilla ardiente para darle nuestro último adiós.

Desde estas humildes tierras de Las Arribes salmantinas queremos unirnos también al dolor de todos los castellanos y leoneses, y españoles, que hemos perdido una de nuestras mejores figuras. Seguirá vivo a través de sus escritos, sus ideas y su pasión por esta Región.

Las personas morimos, pero el legado de nuestras Ideas, el espíritu de nuestra Tierra permanece.

Permítanme que le dedique unos pequeños versos:

Campesino,

campesino de Castilla:

tú sabes del dolor,

tú sabes de la Soledad,

 

de los campos yermos,

del sudor y la arada,

tú sabes de la tristeza

de los campos vacíos

 

Esos campos

que abrieron generosos

sus graneros a España

y cruzaron la mar

 

Campesino

campesino castellano:

¡qué triste estás

junto a tus campos vacíos!

miguel delibes en su pueblo

Apuntes sobre los jesuitas en las Arribes salmantinas

 

 

Teso San Cristóbal de VILLARINO, recientemente embellecido

Teso San Cristóbal de VILLARINO, recientemente embellecido

Información facilitada por el responsable de la Oficina de Turismo e Información a Visitantes de ALDEADÁVILA de la RIBERA (Cortesía de Roberto Rodríguez).

 

 

No sólo los frailes franciscanos menores (gracias al Convento de La Verde de Santa Marina), y los frailes dominicos (por el Convento de La Peña de Francia) tuvieron una presencia notable en nuestra comarca de Las Arribes (sobre todo en Masueco y en Aldeadávila de la Ribera), sino también la Compañía de Jesús, gracias al seminario de Salamanca, ya en el siglo XVII.

Este seminario, regentado por los PP. jesuitas, ofrecía no sólo formación a los jóvenes, y una salida muy valiosa a su vida, sino que las personas más trabajadoras y brillantes por su inteligencia brillaron con luz propia.

Es el caso de los PP. jesuitas Juan Conde (de Villarino de los Aires), de Ignacio Santos (de la Fregeneda) en el siglo XIX, y de los frailes jesuitas Rafael Vicente y Félix Olmedo (en la transición entre los siglos XIX y XX). Estos dos últimos de Aldeadávila.

El camino parece marcarlo el P. Conde con su tesón y su gran trabajo en las misiones populares de los jesuitas en Galicia, labor que continuaron los PP Ignacio Santos y Rafael Vicente.

Los jesuitas P. Santos y P. Vicente, además de recordados en la bibliografía de la Compañía de Jesús, son también muy queridos en la Universidad de Deusto en Bilbao, donde fueron profesores y Padre espiritual.

Para todas aquellas personas interesadas en conocer un poco más de estas figuras de nuestros pueblos en las próximas entradas publicaremos su biografía, y parte de sus escritos.

Esta historia de Las Arribes, siempre tan sorprendente y amplia, que no para de sorprendernos.

La presa de ALDEADÁVILA desaguando la avenida de marzo 2010

La presa de ALDEADÁVILA desaguando la avenida de marzo 2010

De judíos y moriscos por LAS ARRIBES

Antiguas peñas en Corral de Tomás

Antiguas peñas en Corral de Tomás

Humildes viviendas del s.XVIII en Aldeadávila. Probables de origen judío.
Humildes viviendas del s.XVIII en Aldeadávila. Probables de origen judío.

Copia de preciosas arribes arroyo RemoriaEsta tierra de Las Arribes salmantinas, ahora tan tranquilas y poco pobladas han sido testigo del paso de numerosas civilizaciones y culturas, insuficientemente estudiadas. Es como un mosaico de culturas, ahora perfectamente fusionadas, y que ha desparramado a sus hijos por todo el mundo.

Entre estas culturas están la morisca y la judía, sobre todo esta última, fruto de nuestra intensísima relación con Portugal, a través de barcas por el río Duero-Douro.

Ana Rodríguez de Paz, y sus primos Joseph de Paz y María de Paz judeo conversos de Portugal y residentes en Aldeadávila. Gentes muy sencillas: hilanderas, mozo, criadas de personas nobles, y muy jóvenes.

En el año 1589, se decide realojar en Aldeadávila a 23 familias moriscas de Levante y Andalucía, y otra familia en la Villa de Ledesma, y otra en Lumbrales, lo que dió un nuevo impulso a la agricultura y a la artesanía en las Arribes de este pueblo.

Pero cuando más activo se ve el comercio en todas las Arribes es a lo largo del siglo XVII con la llegada de pequeños y grandes comerciantes portugueses de toda la Raya.

Gracias a los autores y etnólogos Julio Caro Baroja, Joaquín Pérez y Bartolomé Escandell conocemos gran parte de estas pequeñas o grandes historias de judeoconversos portugueses en nuestras tierras, quienes fueron llegando en tres oleadas.

Ana Rodríguez de Paz de Prado Gatao, y sus primos Joseph de Paz y María de Paz, de Vilarinho dos Galegos, todos ellos residentes en Aldeadávila.

Agustín Martín de Moronta, y su mujer Mariana de Matos, nacida en Vilvestre, y residiendo en Bogajo.

León Gómez de Oliva, natural de Viana do Castelo en Portugal.

Ana María Méndez de Villarino de los Aires.

Francisca López, portuguesa y avecindada en Saucelle.

Pero sin duda, una de las historias más apasionantes es la de la dama noble Guiomar Henríquez, esposa de Luis Henríquez, y señora de María de Paz, todos ellos judíos del s.XVII y residentes en Aldeadávila. Doña Guiomar era acusada de reunirse los sábados para realizar rezos y lecturas propias de judíos. Huye, y es alcanzada en Salamanca. Finalmente es “Reconciliada en estatua” expresión que significa que en el momento del juicio de la Inquisición ya estaba muerta.

Tradicionalmente se ha considerado que los juicios públicos, y las hogueras de la Inquisición se realizaban en el Crucero del Humilladero…bien pudiera haber existido un Crucero en la Plaza de Aldeadávila, y haber sido destruído en 1810 por el destacamento francés que estuvo acantonado en Aldea Dávila. Lo que sí es seguro, que el Humilladero de este pueblo fue levantado por las poderosas familias que denunciaron a la familia Henríquez.

Historias de culturas árabe y judía por nuestras tierras: de envidias, riqueza y mucha pobreza para las gentes humildes.

Esta tierra de Las Arribes guarda muchas historias como ésta. Sólo faltan darlas a conocer.

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Al final del Vídeo, el cañón de las Arribes con el barco de Aldeadávila al fondo.