Arribeños de Salamanca en América. Nuestra participación en el Nuevo Mundo

Bello arte isabelino en las Cruces del Calvario de Aldeadávila (Salamanca)

- Cruces renacentistas de Santiago en Aldeadávila, de la misma época que el descubrimiento de América
Muchos han sido los salmantinos que colaboraron y participaron en esa histórica labor que fue el Descubrimiento europeo de América, y entre ellos paisanos nuestros de Las Arribes.
En el viaje colombino de 1492 a América ya se embarca en la nao “Santa María” un vecino de la villa de Ledesma, pero es Joan de Ledesma, el que más destaca en el viaje de Juan Sebastián Elcano circunvalando la Tierra, y aparece como capitán.
De finales del s.XVII era el religioso Antonio Martínez de Ledezma, que ejerce en Guadalajara, México, a la edad de 37 años, natural de Aldeadávila, hijo de Fernando Martínez de Ledesma, y de Clara García, naturales de dicho Lugar de Aldea de Ávila en el siglo XVII. De este mismo siglo es el dominico Fray Alonso Sendino (Sandin), quien además de potenciar la Universidad de Santo Tomás en Manila, interviene, en el final de su vida en las Universidad del actual Ecuador, aproximadamente hacia 1690.
Hubo incluso ribereños que llegaron a ser gobernadores de alguna de las provincias de América. Uno de los más famosos es Andrés González de Saavedra, quien emigra a Méjico, en busca de fortuna a comienzos del s.XVIII, la descripción que él mismo hace de su viaje es la siguiente:
Los viajes a América eran muy largos, y había que prepararlos con suficiente antelación, dotándose de suficiente protección y acomodo[2]:
“Se procura que la mujer no realice el viaje sola, sin duda, para que su honradez no sufra menoscabo alguno. De los acompañantes se prefiere a parientes y, en su carencia, unirse a otras familias. Tampoco faltaban los criados, cuyo número está en consonancia con el status económico; aunque como vimos al tratar de los llamados, el número de los domésticos que estos llevaban era irrelevante y se circunscribían a los de las esposas de funcionarios, la de algún comerciante, hacendado o profesional de alta cualificación. Todo ello va encaminado a que la mujer se sienta protegida y efectúe el viaje con la mayor comodidad posible. Protección que se busca, como hemos indicado, con la compañía de un allegado, o agregándose a otras familias, principalmente a las de los cargos públicos, con lo que se lograba, a su vez, una disminución en el coste del pasaje.”
Si los hijos de Aldeadávila, parecían decidirse por Méjico, algunos habitantes de masueco se inclinaban por Colombia:
“Francisco Silvestre nace en el lugar de Masueco, el 4 de octubre de 1734, perteneciente a la provincia de Salamanca, y casa con Juana Inés Prieto, natural de Santa Fé de Nueva Granada”. Aunque por otra parte, parece que la familia estaba establecida en Bogotá[1].
En próximas entradas veremos más historias inéditas de “ribereños” en América, una historia que se ha contado poco, y que a mí me parece apasionante.
[1] “Parroquias madrleñas de San Martín y San Pedro El Real”.
[2] “La Emigración española a América…”, pp. 145 y 146. Isabelo Macías Domínguez.
Fenomenal las últimas entradas.Creo que como dices, si miramos para América hay un autentico filón de uno y otro pueblo.Es mas,algunos fueron juntos.Un saludo.Angel desde Masueco.
Hola Angel:
te agradezco tus comentarios que nos animan. Iré publicando más sobre estos temas.
También me gustan vuestras páginas de Masueco. Entro todos los días a leerlas. A ver si Las Arribes Centrales se animan un poco más culturalmente hablando.
Han pasado muchos años en que nos han silenciado.
Saludos.