Aniversario del SALTO DE ALDEADÁVILA
Hoy se conmemora el 45 ANIVERSARIO de la Puesta en servicio de la Central de Aldeadávila.
En su momento, a bombo y platillo en los medios de comunicación de toda España se publicitaba que era la mayor Central Hidroeléctrica de Europa Occidental, sin saber muy bien qué países englobaba este término, seguramente todos aquellos no englobados en el “Telón de Acero”.
Pero también se conmemora otro Aniversario, áquel primerizo de 1.903 en que comienza la gran aventura de SALTOS DEL DUERO con tres industriales de Bilbao- AL IGUAL QUE D. MIGUEL DE UNAMUNO-.
Estamos hablando de los industriales EUGENIO GRASSET, FERNANDO CELAYETA Y MANUEL TARAMONA, con mucha probabilidad los que aparecen en la fotografía cedida por la Oficina de Turismo. Estos industriales, según el autor Chapa (1999) estaban deseosos de encontrar emplazamientos hidroeléctricos de rápida rentabilidad, en una época de rápida aplicación de la Ley de Aguas, y se montaron a lomos de caballo para recorrer el tramo inferior del Duero, ya a partir de Zamora (Salto del Porvenir). Al contemplar la asombrosa estrechez del cañón y su gran desnivel son conscientes rápidamente del gran tesoro energético que atesoraban Las Arribes entre Mieza y Aldeadávila.
Para poder llevar adelante este proyecto de construcción, los tres industriales crean en 1906 la “Sociedad General de Transportes Eléctricos” con sede en Madrid, conscientes de la importancia, no sólo de construir la Central de Aldeadávila, sino de transportar la Energía producida hasta Madrid y Oporto. Pero debido a que las concesiones estaban situadas en el TRAMO INTERNACIONAL DEL RÍO DUERO , en nuestra Raya portuguesa, era necesaria también la autorización del Gobierno de Portugal… fueron pasando los años y las condiciones políticas no permitían tal acuerdo.
Es éste el momento en el que entra la figura de José Orbegozo y Gorostegui, que veíamos ayer, puesto que en 1917 entre en el accionariado y en su Consejo de Administración. El primer paso que impulsó fue dotar de capital suficiente, y el 3 de julio de 1918 cre la “Sociedad Hispano-Portuguesa de Transportes Eléctricos” y el Consorcio de los “Saltos del Duero” con capitales fundacionales de 150 millones de pesetas y 800.000 pesetas respectivamente. Vemos el enorme esfuerzo económico para poder realizar Obras tan importantes.
MAÑANA, si les parece bien continuamos con esta apasionantes historia ocurrida en Las Arribes hace 100 años.
