|
Los
Reyes Católicos lograron la unidad de España tras la conquista de
Granada. El descubrimiento de América abrió nuevos horizontes a la
nación. Un espíritu de grandeza empezó a resurgir entre los españoles,
impulsándolos a la ejecución de sublimes empresas. La FE presidía sus
actos como emblema o enseña gloriosa. Se registraron tal vez errores
políticos en aquella época, pero es lo cierto que España empezó a
forjar el entramado del imperio más formidable que el mundo ha
conocido. La erección de templos y catedrales se multiplica. En
Aldeadávila, durante la segunda mitad del siglo XVI se construyó la
torre. La iglesia es de la misma época y está edificada sobre otra
primitiva y más pequeña. El espacio que se dio al nuevo templo nos
indica que la población en el pueblo era ya muy importante. Las guerras
con Portugal, de modo especial la guerra de la Beltraneja, debieron
aconsejar la construcción de la alta torre (casi 40 metros) con sólidos
sillares de granito, capaz de resistir cualquier asedio, si era preciso
hacerse fuertes en ella, pudiendo utilizarla también como magnífica
atalaya desde donde establecer una vigilancia adecuada de la frontera.
Aunque
no se puede precisar con exactitud la fecha en que empezó su
construcción, tenemos unos datos que nos aproximan mucho al comienzo y
al final de las obras. Sobre la puerta de entrada a la iglesia por la
fachada oeste de la torre, hay grabada en la piedra el año de 1568 y en
la parte alta el de 1595 como si estos hubiesen sido los del principio
y final de las obras.
En el archivo parroquial de
Aldeadávila, el libro I de Bautismo de 1574, dice: "Fco. y fue el
primero que se bautizó después que se puso la pila en la torre que fue
en veintitrés de diciembre del año 1574 reinando Felipe II de este
nombre, y siendo sumo pontífice p.p. Gregorio Décimo Tercio".
El
haber puesto ya la pila bautismal en la torre, nos hace pensar que
estaría construido el coro, lo cual nos lleva a pensar que no andarían
muy descaminados quienes opinan que empezó a edificarse en 1559 y
terminó en 1595.
EL LIBRO I DE FABRICA del año 1604 hace
constar las cantidades pagadas a Antonio Gobea, cantero, vecino de la
Torre de Moncorbo y a María Martín, su suegra como adeudadas a los
mismos por la construcción de la torre. Según parece, había sido
ajustada a Pedro Martín, que sería sin duda el suegro de Antonio Gobea.
En el mes de julio de 1610 se especifica haber acabado de pagar a dicho
Antonio Gobea cuanto se le debía por la construcción de la torre.
También
en 1610 hay un asiento en el Libro de Fábrica en el que consta haber
abonado 5.168 maravedís, importe del reparo en el "maderamiento" de la
torre y 'enejar' -poner eje- a la campana.
Ese mismo año se
habla de un retablo que hizo Andrés Duriarte, a quien se le pagaron
9.288 maravedís como importe de la primera tasa, así como otros 5.066
maravedís por los costos de traer el retablo y asentarlo. Este retablo
debió ser el del altar de la Virgen del Rosario pues a continuación
existe un MANDATO que dice: "Por cuanto esta iglesia tiene puesto en la
capilla mayor el retablo de talla que hizo Diego de Salcedo, escultor
vecino de Salamanca y el dicho Diego de Salcedo pide se le pague lo que
se le debe y viendo su merced que es justo, mandó al mayordomo de esta
iglesia le pague a cuenta de lo que se le debe 53.400 maravedís y para
ello cobre del mayordomo de la iglesia de Robledino 30.000 maravedís y
del mayordomo de la ermita de Santiago 20.000 maravedís que su merced
mandó se presten a esta iglesia por cuanto la dicha iglesia de
Robledino y ermita de Santiago están muy sobradas e no tienen necesidad
e les queda con que acudir a sus reparos, e a los mayordomos dellas
mandó su merced se paaguen".
El retablo a que hace
referencia el MANDATO anterior, hecho por el escultor Diego Salcedo, es
sin duda el que está actualmente colocado en el Altar Mayor, el cual
costó, según documentos del archivo parroquial, 500 ducados -180.200
maravedís- que acabó de cobrar la viuda del escultor, María Benavides,
el día 22 de marzo de 1618, según consta en el folio 204 vuelto de los
libros del archivo parroquial.
Con independencia de la
construcción de la torre y de la iglesia, se realizaron por entonces
otras obras importantes; entre ellas, la de la capilla que hay frente a
la entrada por la plaza, conocida por la capilla de San Antonio, que
fue mandada edificar por D. Francisco Suárez a sus expensas. D.
Francisco Suárez fue beneficiado de la parroquia del pueblo y dejó en
el testamento estipulada la cantidad con la que debían ser acometidas
las obras de la capilla. Su construcción debió realizarse entre los
años 1604 y 1610 a juzgar por lo que consta en el folio 20 del archivo
parroquial en un MANDATO que dispone:
"Otro sí, mandó su
merced al mayordomo de esta iglesia compela a Juana García
testamentaria de el beneficiado Francisco Suárez para que se acabe la
obra de la capilla, que gire las escrituras de censo de dos mil
maravedís"
Otra referencia sobre esta capilla podemos leer en un escrito del año 1618 en el cual se ordena:
"Item
por cuanto su merced ha visitado la capilla que en dicha iglesia mandó
hacer Francisco Suárez, beneficiado que fue de ella y no está con el
ornato que conviene para que en ella se diga misa, su merced mandó a
los testamentarios y herederos del susodicho que hagan un retablito y
adornen el altar con un frontal y le pongan un ara y con la decencia
que conviene".
Entre los años 1621 y 1622 se hizo la obra
del capitel -pirámide o CUCURUCHO- que remata y cubre la torre, que
según reza también en escritos del archivo parroquial.
Las
PASCUALEJAS y la campanilla de tocar a entrar a misa fueron hechas en
los años 1730-1731, costando la hechura de ellas 450 reales de vellón
de acuerdo con el libro de cuentas parroquial.
Cuando la
torre se edificio, se hizo sin entrada directa por la calle;
circunstancia que nos revela su carácter defensivo o militar como
fortaleza para impedir el asalto de ella por gentes que quisieran
acceder al recinto desde el exterior. La única entrada era desde el
coro; es decir, por el interior del templo. Ahora bien, por razones que
en estos momentos no podemos precisar, -acaso porque los enterramientos
se hacían en las sepulturas existentes dentro del recinto, en el suelo
de la iglesia- según se nos dice en un escrito del año 1794, los malos
olores resultaban intolerables en el coro. Por esta causa en un MANDATO
de ese año, se ordena:
"Que se limpie en la manera posible
y asee todo el coro, viendo si se puede precaver del fetor intolerable
que le viene por las escaleras que van a la torre condenando la puerta
que sube al coro y abriendo otra por la parte exterior de la dicha
torre que tenga comunicación hasta las campanas para cuyo efecto se
valdrá el beneficiado de maestro inteligente que reconozca el sitio y
ver si es asequible".
En efecto, se puede apreciar por la
línea que forman los sillares de la construcción, que la puerta actual
de entrada a la torre, desde la plaza, es una obra realizada por
separado del edificio principal. Características que se aprecian
también en la parte exterior de la capilla del Marqués de Caballero,
obra que se autorizó realizar, por la jerarquía eclesiástica, el 13 de
julio de 1771, siendo encomendada su ejecución a los vecinos de la
Villa Antonio Caballero y Antonio Martín Herrera, familiares del
Marqués.
En los años 1795-1796 se realizó el enlosado de la
iglesia bajo la dirección del maestro D. Lesmes Gabilán, costando 2.642
reales de vellón cortar las 72 sepulturas de pizarra, una pila de
pizarra también para el agua bendita y otra pila de piedra. Otros 7.764
reales costó labrar las sepulturas de pizarra, relabrar las de piedra,
así como el transporte y labra de todos los largueros.
La
Torre mide 48 metros hasta la punta de la veleta, que la hacen
completamente desproporcionada y dan fe de su uso militar como defensa
de la frontera.
|
Hola, soy Mariam, tengo alguna foto d...
Hola! Necesito ayuda, estoy buscando...
Confiemos que no salga un día muy cal...
Se me olvidó el enlace
Os dejo aquí el enlace al blog que he...