Prácticamente todas las CORTINAS tenían su correspondiente chozo, unas en el centro de la finca, y la mayoría en un vértice. En Aldeadávila de la Ribera, pueblo agrícola por excelencia, y pastoril, suelen construirse cónicos, sin doseles en la puerta. Hay censados más de 200 que siguen desafiando al mundo moderno.